Operación transnacional contra el narcotráfico
Una gigantesca operación de la Fiscalía General de la Nación, en conjunto con la Policía Nacional y la agencia estadounidense DEA, logró desarticular una red internacional vinculada al cartel mexicano Jalisco Nueva Generación (CJNG). Esta organización criminal operaba en Bogotá y el Valle del Cauca, con alianzas con disidentes armados, y se dedicaba al envío de cocaína a otros países y al blanqueo de capitales.
Vínculos con disidentes del frente Jaime Martínez
Las autoridades detectaron que el CJNG mantenía alianzas con hombres armados de la disidencia del frente Jaime Martínez, bajo el mando de Iván Mordisco. Estos grupos disidentes tienen fuerte presencia en los municipios de Jamundí, Buenaventura, Dagua y Calima El Darién, zona turística del lago Calima. El CJNG, que era liderado por el Mencho (fallecido en febrero de 2026), utilizaba a estos grupos para asegurar el suministro de cocaína en el Pacífico colombiano.
Capturas y bienes incautados
En diligencias realizadas en Bogotá y los municipios de Cali, Palmira y Jamundí, las autoridades capturaron a cinco señalados articuladores principales de la organización, requeridos en extradición por una corte de Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida por tráfico de estupefacientes y lavado de activos. Además, se incautaron 27 bienes avaluados en más de 20.000 millones de pesos, entre inmuebles urbanos y rurales, vehículos, sociedades y establecimientos de comercio, que estaban a nombre de terceras personas sin capacidad económica para justificar su origen lícito.
Identidad de los capturados
Los detenidos son Johan Alberto G. A., alias Gordo; Diego Alonso G., alias Godie; Santiago J. C., alias Góngora; Edinson C. G., alias Edinson; y Sergio Darío C. H., alias Darío. Según la Fiscalía, alias Gordo sería el presunto cabecilla, encargado de organizar los alijos y garantizar su envío a otros países desde las terminales de carga de Bogotá y Cali, además de usar criptoactivos y crear empresas en los sectores automotriz e inmobiliario para ocultar los recursos ilícitos. Los demás cumplían roles en el blanqueo de capitales, la conversión de monedas virtuales y el traslado de sumas millonarias mediante maniobras comerciales.
Impacto de la operación
La Fiscalía, en articulación con la Policía Nacional y la DEA, afectó el componente estructural y patrimonial de esta red transnacional. Además de las capturas con fines de extradición, se impusieron medidas cautelares de embargo, secuestro y suspensión del poder dispositivo sobre los 27 bienes. Esta operación representa un golpe significativo contra el narcotráfico y el lavado de activos en Colombia, demostrando la cooperación internacional en la lucha contra el crimen organizado.



