La Cumbre 'Escudo de las Américas' marca nueva alianza estratégica en la región
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, convocó este sábado una cumbre histórica con doce líderes latinoamericanos de derecha en el Trump National Doral Miami, un complejo turístico con campo de golf de su propiedad ubicado en Florida. El encuentro, denominado 'Escudo de las Américas', tuvo como objetivos principales reforzar la influencia estadounidense en la región y establecer mecanismos de coordinación para combatir el narcotráfico de manera conjunta.
Asistencia selectiva de mandatarios afines a Washington
La lista de invitados reflejó una cuidadosa selección política que excluyó deliberadamente a los gobiernos progresistas de las principales economías latinoamericanas. Entre los primeros en llegar al resort se encontraban:
- José Raúl Mulino, presidente de Panamá
- José Antonio Kast, presidente electo de Chile
- Kamla Persad-Bissessar, primera ministra de Trinidad y Tobago
- Nasry Asfura, presidente de Honduras
Posteriormente se sumaron a la reunión los mandatarios de Bolivia, Rodrigo Paz; Ecuador, Daniel Noboa; Costa Rica, Rodrigo Chaves; Argentina, Javier Milei; República Dominicana, Luis Abinader; Guyana, Irfaan Ali; Paraguay, Santiago Peña; y El Salvador, Nayib Bukele.
Ausencias significativas y contexto geopolítico
Notablemente ausentes estuvieron los líderes de Brasil y México, las dos mayores economías de América Latina, así como Colombia, país que durante décadas ha sido aliado estratégico de Washington en la guerra contra las drogas. Esta exclusión subraya la naturaleza política del encuentro, que se plantea como una cumbre paralela a la tradicional Cumbre de las Américas, foro creado en 1994 que fue cancelado el año pasado debido a discrepancias entre sus miembros.
El contexto geopolítico de la reunión es particularmente complejo, ya que se desarrolla tras varios eventos significativos:
- La captura en enero del líder venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses
- Crecientes tensiones entre Washington y La Habana por el bloqueo energético impuesto a Cuba
- Presión estadounidense para contrarrestar la influencia china en la región
Agenda truncada y coordinación contra el narcotráfico
El presidente Trump, quien tenía previsto pronunciar un discurso ante los asistentes, acortó su participación en la cumbre para viajar a la base aérea de Dover en Delaware, donde recibiría los cuerpos de seis militares estadounidenses fallecidos en la guerra con Irán. A pesar de esta modificación en la agenda, los mandatarios latinoamericanos mantuvieron un almuerzo de trabajo con el secretario de Estado, Marco Rubio, para avanzar en los detalles de la cooperación regional.
La iniciativa 'Escudo de las Américas' representa un esfuerzo concertado para establecer una arquitectura de seguridad alternativa en el continente, con especial énfasis en el combate al narcotráfico y la contención de la expansión china. Esta última incluye presiones específicas como:
- Esfuerzos para desvincular al Canal de Panamá de empresas de Hong Kong
- Sanciones contra tres funcionarios chilenos por la posible construcción de un cable de fibra óptica con China
La cumbre, convocada antes del inicio del conflicto con Irán, marca un punto de inflexión en las relaciones interamericanas, estableciendo claras líneas de división política mientras busca consolidar un bloque de países alineados con los intereses estratégicos de Estados Unidos en materia de seguridad y comercio.
