En una entrevista reciente, dos exagentes de la Administración de Control de Drogas (DEA) reclamaron la recompensa de 50 millones de dólares que ofrecía Estados Unidos por información que condujera a la captura de Nicolás Maduro. Los agentes aseguraron que los datos que proporcionaron fueron clave para la operación que culminó con la detención del dictador venezolano.
La caída de Nicolás Maduro
Se cumplen cuatro meses desde la caída de Nicolás Maduro, ocurrida el 3 de enero de 2026 durante la operación denominada Resolución Absoluta. En una operación de película, militares estadounidenses ingresaron a suelo venezolano, llegaron hasta Fuerte Tiuna y extrajeron al dictador. La operación también permitió la detención de Cilia Flores, esposa de Maduro. Ambos fueron trasladados a un centro de detención en Brooklyn, Nueva York.
Detalles de la operación
Según las autoridades estadounidenses, la intervención fue ejecutada por fuerzas especiales con apoyo de organismos de inteligencia. La operación duró cerca de 40 minutos y culminó con la extracción aérea de Maduro fuera de Venezuela. Días después, Maduro compareció ante un tribunal federal en Manhattan, donde se declaró inocente de los cargos de narcotráfico. Durante la audiencia, aseguró seguir considerándose el presidente legítimo de Venezuela.
El Tribunal Supremo venezolano declaró la ausencia temporal de Maduro y otorgó funciones presidenciales a la vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien ha mantenido una relación diplomática con la administración de Donald Trump.
Declaraciones de los exagentes de la DEA
En el programa de entrevistas Straight to the Point del diario Los Angeles Times, dos exagentes de la DEA afirmaron haber suministrado información vital para la captura de Maduro. Revelaron que sus fuentes se infiltraron en lo más profundo del régimen venezolano, obteniendo declaraciones, planos de búnkeres y túneles, fotografías de convoyes e información de bases militares que permitieron ahondar en el círculo íntimo de Maduro.
Un punto importante es que los agentes declararon haber utilizado un método poco convencional: plataformas comerciales de entretenimiento para recopilar información. Con respecto a la recompensa de 50 millones de dólares, los funcionarios aseguraron que la solicitaron, pero el gobierno no les ha dado respuesta. También mencionaron que sus familias han sido víctimas de persecución y amenazas.



