The Lumineers: dos décadas de folk y su regreso a Bogotá
The Lumineers: dos décadas de folk y regreso a Bogotá

En 2001, la muerte del hermano de Jeremiah Fraites, amigo cercano de Wesley Schultz, marcó el inicio de una conexión que luego se transformaría en un proyecto musical. Unidos por el duelo, comenzaron a componer juntos. Cuatro años después, en 2005, se trasladaron a Nueva York, donde dieron sus primeros pasos en pequeños clubes y sesiones de micrófono abierto.

El alto costo de vida en la ciudad los obligaba a tener hasta tres trabajos para pagar la renta, lo que reducía el tiempo para dedicarse a la música. En sus inicios se presentaban bajo el nombre de Wesley Jeremiah e incluso lanzaron un EP con ese título, que incluía sencillos como ‘Flowers In Your Hair’ y ‘Darlene’. Lo que entonces parecía un proyecto temporal terminó consolidándose a nivel global bajo el nombre de ‘The Lumineers’, hoy referentes del folk contemporáneo.

El éxito que los catapultó

Su éxito llegó con su álbum debut homónimo en 2012, impulsado por el sencillo ‘Ho Hey’, que ocupó el puesto número 26 en el listado de mejores canciones de Rolling Stone en 2012. “En cierto modo (la canción) trata sobre un amor perdido, pero también sobre un sueño perdido. Es curioso que mucha gente la ponga en sus bodas, porque fue escrita desde un lugar muy distinto. Pero en realidad es algo bonito que las personas puedan tomar algo que yo sentía en un momento muy, muy bajo y convertirlo en un mensaje de esperanza”, relató Schultz en una entrevista previa.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

A este tema se sumaron otras producciones que resonaron en la radio y los reproductores de los amantes del folk-rock como ‘Stubborn Love’ o ‘Submarines’, con las que terminaron de saltar a la fama.

La agrupación se ha presentado dos veces en Colombia. La primera fue en el Festival Soma en 2014 y luego volvieron en noviembre de 2023, en el marco del ‘Brightside World Tour’. Este año, como parte de su gira mundial ‘Automatic’, regresarán a Colombia para presentarse en el Movistar Arena el 4 de mayo.

La evolución de la industria musical

EL TIEMPO conversó con Schultz sobre su trayectoria, la evolución de la industria y su álbum más reciente previo a su show, realizado por Páramo.

Han estado por más de dos décadas juntos, ¿cómo cree que el género y la industria se han transformado?

Parte de la decisión de ser artista es hacer lo que amas: a veces el mundo responde y otras veces no. Lo clave es mantenerse fiel a lo que lo mueve a uno. Me gusta dejarme afectar por las cosas nuevas que escucho, ya sean recientes o antiguas, porque creo que es una forma hermosa de crecer y cambiar. Parece que una tendencia se transforma, pero cada cierto tiempo regresa, como pasa con la moda. Los géneros suelen tener su momento, como el country, que se ha convertido en una industria enorme en Estados Unidos y en todo el mundo, pero no sé cuánto durará antes de que llegue otra cosa. Lo que intentamos hacer es algo atemporal, que no suene a un año en particular. Simplemente tiene una sensación, un ambiente y una razón para escucharlo.

El reto es lograr que la música sea eterna…

Totalmente. Es difícil creer que alguien escribió mis canciones favoritas porque se siente como si siempre hubieran existido. Por ejemplo, cuando escuchas por primera vez ‘Hallelujah’ o ‘Like a Rolling Stone’. Es una locura pensar que alguien simplemente se sentó y las escribió. Se siente como si hubieran sido entregadas en un pergamino, como si alguien las hubiera encontrado debajo de una roca; algo muy sagrado.

De escenarios íntimos a grandes arenas

Han pasado de escenarios íntimos a grandes arenas. ¿Hubo un momento en el que se dieron cuenta de que ya no eran una banda 'indie'?

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Cuando me preguntan si me considero famoso, digo que no lo creo, ni que las personas de esta banda lo sean. Creo que algunas de nuestras canciones sí lo son. Podemos movernos por el mundo de una manera anónima, pero nuestra música está ahí afuera, y eso me gusta. Nos sorprendió volvernos populares con la música que hicimos al principio, como nuestro primer álbum (The Lumineers, 2012). Si lo escuchas, no suena como algo que tenga la intención de ser popular; no está diseñado para eso. Pero es genial ver cómo artistas reconocidos, como Zach Bryan o Noah Kahan, han dicho que escuchaban nuestra música cuando eran adolescentes. Es increíble pensar que tuviste una mínima influencia en alguien que hoy le llega a tanta gente. Me gusta la idea de que estén creando algo que aman y que la industria, de alguna forma, se adapte a eso.

Eso constituye la esencia de lo que ustedes hacen…

Seguimos en un sello pequeño, lo cual es interesante. Me encanta la idea de que hacemos nuestra música, la entregamos y nadie con traje nos dice que no es un hit; más bien se mantienen al margen, no interfieren con el arte y solo nos ayudan a llevarlo al mundo. Creo que eso nos ha ayudado a mantenernos inspirados. Sería muy difícil si tratáramos de adivinar qué le gusta a la gente para hacer música. Es mejor cuando trabajas en algo y se te pone la piel de gallina o te hace llorar. Ojalá eso les pase a los artistas jóvenes. Si sacas música como si estuvieras pescando a ver quién muerde el anzuelo, eso no es arte, es probar un producto. Debería ser más como: “me encanta esto y lo quiero compartir con el mundo”. Tal vez conecte, pero el sentido no lo da la aprobación del público.

El álbum 'Automatic': ansiedad y desconexión

Su álbum más reciente, ‘Automatic’, toca temas como la ansiedad, la medicación o la desconexión. ¿Cree que documentan esta era?

Creo que soy parte de eso. También siento algo de eso; tengo amigos que lo viven y tengo hijos que crecerán en este mundo. Tienen ocho y cinco años, pero pronto enfrentarán niveles de ansiedad con los que yo no me puedo identificar. Ahora, con las redes sociales, la sensación de quedar por fuera nunca había sido tan intensa, y siento mucha empatía por eso, incluso en mí mismo. Me he tenido que desconectar, dejar de ver todo lo que hacen otros artistas, porque, aunque quiero ser alguien que celebra el éxito ajeno, a veces eso te hace sentir mal contigo mismo. Antes no sabíamos todo de todos y éramos más felices. El álbum intenta mostrar que vivimos en una época muy bonita, pero también con mucha ansiedad y presión, incluso cuando todo parece estar mejor que nunca. Hay una sensación de estar un poco perdidos y creo que todos estamos tratando de reencontrarnos.

Este álbum se siente más instintivo, ¿hubo una decisión consciente de priorizar la emoción sobre la perfección?

Sí, creamos reglas para que hubiera errores. Solo podíamos hacer pocas tomas y muchas canciones ni siquiera las sabíamos por completo. Todo se hacía en tiempo real y eso genera interpretaciones muy auténticas. Si estás dispuesto a dejar que todo fluya sin pulirlo demasiado, hay mucha más emoción. Con tanta tecnología, ahora todo se puede corregir, pero a veces eso le quita algo. Es lo que pasó con Star Wars por un tiempo: se volvió demasiado técnico. Para nosotros, este álbum fue volver a un momento más inocente, como cuando empezábamos, pero tuvimos que forzar esas condiciones con pocas tomas, nada de correcciones después y todo grabado en una sola sesión.

Una canción convertida en película

Si tuviera que convertir una canción de ‘Automatic’ en una película, ¿cuál sería y de qué trataría?

Hay una canción llamada ‘Asshole’, bastante autobiográfica. Es la historia de un personaje malinterpretado. Siempre traté de decir la verdad, incluso cuando era incómodo. Recuerdo que, de jóvenes, nos atraparon bebiendo y todos decían que habían tomado una cerveza. Yo dije que había tomado cinco. Con el tiempo, esa honestidad puede parecer insensibilidad. Pero decir la verdad también puede ser compasivo, si se hace con respeto. La canción trata de alguien que te dice: “pensé que eras un idiota”, y el personaje responde: “probablemente tienes razón, pero yo también veo tu lado oscuro”. Creo que las personas con las que mejor conecto son las que reconocen sus defectos y pueden reírse de sí mismas. Cuando creces, crees que debes ser mejor de lo que eres, pero cuando te liberas de eso, puedes vivir de verdad. Esa es la historia que me gustaría ver.

Regreso a Bogotá

Están próximos a regresar a Colombia. ¿Qué esperan de este nuevo concierto en Bogotá?

Estamos emocionados porque cada vez que hemos ido, la energía del público ha sido muy fuerte, casi como una ola que nos lleva. A veces la banda tiene que generar esa emoción, pero en Colombia el público ya llega con ella desde el inicio. Incluso tenemos que controlarnos para no tocar demasiado rápido. Queremos recorrer toda nuestra discografía en el concierto, incluyendo el nuevo álbum, porque no venimos tan seguido y queremos que sea un recorrido completo.