Presidente Petro denuncia complot y vincula a general policial retirado por presunta orden de narcotización
Petro denuncia complot y vincula a general policial retirado

Presidente Petro denuncia presunto complot y vincula a general policial retirado

El presidente Gustavo Petro lanzó una grave advertencia pública durante un consejo de ministros realizado en Montería, Córdoba, donde denunció lo que calificó como un presunto complot en su contra que involucraría a un alto oficial de la Policía Nacional. El mandatario reveló detalles alarmantes sobre supuestas instrucciones recibidas por un general al que ordenó retirar de la institución.

Acusaciones específicas sobre narcotización del vehículo presidencial

"Hay un general que ordené retirar de la Policía, tiene una orden extraña, que no le dimos nosotros, de llenar mi carro de narcóticos y evitar mi reunión con Trump. Eso me pone en alerta, porque eso viene desde octubre del año pasado", expresó el jefe de Estado ante su gabinete reunido en el Centro de Convenciones de Montería. Estas declaraciones representan una de las acusaciones más directas realizadas por un presidente colombiano en ejercicio contra un miembro de la fuerza pública.

El oficial identificado es el general Edwin Urrego, quien ha ocupado posiciones estratégicas dentro de la institución policial. Su trayectoria incluye haber sido director de Investigación Criminal e Interpol, comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla y, hasta su retiro, se desempeñaba como comandante de la Policía en Cali. La revelación presidencial conecta este caso con eventos anteriores que involucraron al ministro del Interior.

Contexto del allanamiento a vivienda del ministro Benedetti

Durante el mismo consejo de ministros, el presidente Petro señaló directamente al ministro del Interior, Armando Benedetti, indicando: "Tiene que ver con usted... le allanó su casa, era para eso". Esta referencia alude al allanamiento registrado a mediados de noviembre de 2025 en la vivienda del ministro, ubicada en el sector de Lagos del Caujaral, Puerto Colombia, Atlántico. En ese momento, el general Urrego se encontraba al frente de la Policía Metropolitana de Barranquilla, jurisdicción que cubría la zona del procedimiento.

Fuentes dentro de la institución policial han salido en defensa del uniformado, destacando su trayectoria intachable y su enfoque profesional en áreas como inteligencia policial, antinarcóticos y desarticulación de bandas criminales. Según estas mismas fuentes, el general cuenta con más de 217 felicitaciones y 62 condecoraciones a lo largo de su carrera, lo que contrasta marcadamente con las acusaciones presidenciales.

Posibles motivaciones detrás de las acusaciones

Otras voces dentro del entorno oficial sugieren que detrás del anuncio presidencial podrían estar operando intereses oscuros interesados en afectar la imagen del oficial. Recordaron que, en distintos cargos de responsabilidad, Urrego lideró operaciones contundentes contra estructuras armadas y redes de narcotráfico, tanto durante su paso por la Dirección de Investigación Criminal como en la Policía Metropolitana de Barranquilla.

La cronología presentada por el presidente indica que las supuestas órdenes para afectar su seguridad datarían desde octubre del año pasado, lo que sugiere una planificación prolongada. La mención específica a evitar su reunión con el expresidente estadounidense Donald Trump añade una dimensión internacional a las acusaciones, aunque no se proporcionaron detalles adicionales sobre la naturaleza de esta presunta interferencia.

Este caso representa un nuevo capítulo en las complejas relaciones entre el gobierno actual y sectores de la fuerza pública, generando interrogantes sobre:

  • Los mecanismos de control dentro de las instituciones de seguridad
  • La verificación de las acusaciones presentadas
  • Las posibles investigaciones que deberán adelantarse
  • El impacto en la confianza institucional

La situación ocurre en un contexto político sensible, donde las denuncias de complots y conspiraciones han marcado periódicamente la historia política colombiana. La respuesta institucional de la Policía Nacional y los organismos de control será crucial para determinar el curso de este caso que mezcla acusaciones de narcotización, interferencia en reuniones internacionales y posibles motivaciones políticas.