El patrullero de la Policía Omar Castillo Palacios fue capturado por sus propios compañeros el 9 de abril de 2026 mientras se encontraba de servicio como custodio en el Centro de Retención Transitorio de Ipiales, en el departamento de Nariño. La Fiscalía General Penal Militar y Policial comprobó que el uniformado separó a dos mujeres privadas de la libertad de sus celdas sin justificación ni medidas de seguridad.
Captura en flagrancia
Posteriormente, fue sorprendido en un baño contiguo, semidesnudo y en compañía de una de las detenidas, sosteniendo relaciones sexuales durante su turno. Por estos hechos, fue capturado en flagrancia por la presunta comisión del delito de abandono del puesto. La Fiscalía militar le imputó cargos un día después de la captura.
Aceptación de cargos y condena
Durante el proceso judicial, el patrullero aceptó los cargos imputados. Un juzgado de conocimiento en Ipiales lo condenó a seis meses de prisión. El caso fue manejado por la justicia penal militar y policial, y la condena se dio tras la admisión de responsabilidad por parte del agente.
Este caso pone de relieve la importancia de la integridad y el cumplimiento del deber en las fuerzas de seguridad. Para más información sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.



