24 años del secuestro de diputados en Cali: la herida que sigue abierta
Este sábado 11 de abril, el Valle del Cauca conmemora 24 años de uno de los episodios más dolorosos del conflicto armado colombiano: el secuestro de los 12 diputados de la Asamblea Departamental, ocurrido en 2002 en pleno centro de Cali. Actos simbólicos, homenajes y llamados a la memoria se realizan para recordar a las víctimas y exigir verdad y justicia completa sobre este crimen que marcó a generaciones.
El engaño perfectamente planeado
La mañana del 11 de abril de 2002, un comando armado de las extintas FARC-EP irrumpió en la sede de la Asamblea Departamental haciéndose pasar por integrantes de la Fuerza Pública. Bajo el engaño de una supuesta amenaza de bomba, obligaron a evacuar el edificio y se llevaron a los diputados en vehículos oficiales en un operativo ejecutado en cuestión de minutos.
Los diputados secuestrados fueron identificados como:
- Sigifredo López
- Carlos Alberto Barragán
- Jairo Javier Hoyos
- Alberto Quintero Herrera
- Juan Carlos Narváez
- Edinson Pérez
- Nacianceno Orozco
- Carlos Alberto Charry
- Francisco Javier Giraldo
- Ramiro Echeverry
- Héctor Fabio Arismendy
El operativo también acabó con la vida de un policía que custodiaba el lugar, un conductor y un camarógrafo que cubría los hechos, demostrando la audacia y violencia del ataque en una de las zonas más vigiladas de Cali.
Cinco años de cautiverio y un desenlace trágico
Tras el secuestro, los 12 diputados fueron trasladados a zonas selváticas del suroccidente del país, donde permanecieron en condiciones precarias durante años. El 18 de junio de 2007, el país recibió la noticia que marcó para siempre este caso: once de los diputados habían sido asesinados en cautiverio.
La guerrilla argumentó inicialmente que murieron en medio de un enfrentamiento, pero el Gobierno y las investigaciones posteriores concluyeron que se trató de un homicidio. El único sobreviviente fue Sigifredo López, quien no se encontraba con el grupo al momento de la masacre y fue liberado en 2009.
"Recuerden que Cali es la ciudad con mayor recepción de víctimas. La mejor forma de honrar a mis compañeros es que todos contribuyamos con nuestro ejemplo a construir un Valle del Cauca en paz", dijo López en un acto del Centro Nacional de Memoria Histórica.
Memoria y justicia pendiente
A 24 años del secuestro, la conmemoración no solo busca recordar lo ocurrido, sino también insistir en el esclarecimiento total de los hechos. En escenarios judiciales como la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), el caso ha sido catalogado como crimen de guerra y de lesa humanidad.
Familiares de las víctimas han reiterado que aún persisten vacíos sobre las responsabilidades individuales y las circunstancias exactas del asesinato de los diputados. "La verdad completa sigue siendo una deuda", han señalado en distintos espacios de memoria, destacando que aunque han pasado más de dos décadas, las heridas permanecen abiertas.
En Cali, cada aniversario se convierte en un acto colectivo de duelo y reflexión. Las ceremonias incluyen:
- Ofrendas florales en los lugares simbólicos
- Eucaristías y actos religiosos
- Espacios pedagógicos para nuevas generaciones
- Foros sobre memoria histórica
- Exposiciones documentales sobre el caso
El secuestro de los diputados del Valle es considerado uno de los episodios más emblemáticos del conflicto armado en Colombia, no solo por la audacia del operativo, sino por su desenlace fatal y el impacto duradero en la sociedad colombiana. Las familias continúan su lucha por obtener justicia completa y verdad sobre lo ocurrido, manteniendo viva la memoria de sus seres queridos mientras exigen responsabilidades claras ante la justicia.



