Hija encuentra el cuerpo de su madre tras 15 años de búsqueda en las montañas de Chaparral
Hija halla cuerpo de su madre tras 15 años en Chaparral

El reencuentro pendiente: una hija y su madre separadas por la guerra

Karen Prada, de 19 años, observaba las montañas a través de la ventana del carro mientras recorría las carreteras destapadas del corregimiento de San José de las Hermosas, en Chaparral, sur del Tolima. Los recuerdos de su infancia se mezclaban con las imágenes de violencia que marcaron su niñez: hombres y mujeres armados, fuego cruzado, bombardeos y un miedo constante que impregnaba el cañón de las Hermosas, un ecosistema que se eleva entre 1.600 y 4.500 metros sobre el nivel del mar.

Un viaje de 22 horas hacia la verdad

Desde Zipaquirá, Cundinamarca, donde trabaja, vive con su pareja y cría a su bebé, Karen emprendió un viaje de 22 horas que combinó 15 horas en bus hasta Chaparral y 7 horas más en carro hacia San José de las Hermosas. La lluvia persistente, los derrumbes y el barro en las carreteras no detuvieron su determinación. "Iba a ver a mi madre", contó durante el trayecto, aunque admitió que sabía muy poco sobre ella.

Desde pequeña, Karen había preguntado insistentemente a su familia sobre el paradero de su madre. "Le empecé a consultar a mi papá qué había sucedido, cuál era la realidad", recordó. Las respuestas llegaban a cuentagotas, hasta que la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) apareció en su vida.

El cementerio bajo la carpa verde

Al mediodía, bajo un cielo gris que amenazaba con más lluvia, Karen llegó al cementerio del corregimiento. Cercado con rejas metálicas blancas, el camposanto guardaba la tumba de Jehimy Roncancio, su madre, marcada por una lápida y protegida por una tela verde atada a cuatro palos de madera que hacía las veces de carpa.

"Karen pidió que le diéramos un rato a solas", relató una de las personas que la esperaba. La joven se acercó, se agachó frente a la lápida y comenzó a conversar en voz baja con su madre. El viento silbaba y la corriente del río Amoyá acompañaba esa charla pendiente por quince años de separación forzada.

El equipo de mujeres que hace posible la búsqueda

Claudia Beltrán, investigadora de la UBPD, esperó pacientemente antes de explicar el procedimiento. Presentó al equipo forense e investigativo compuesto principalmente por mujeres: una antropóloga, una topógrafa, un criminalista y ella misma, profesional en ciencias sociales especializada en derechos humanos.

La intervención consistiría en:

  • Retirar la lápida y levantar la tumba
  • Recuperar el cuerpo empleando técnicas de antropología forense y arqueología
  • Documentar el estado de inhumación
  • Entregar los restos al Instituto Nacional de Medicina Legal para identificación genética

"Estamos en el tercer municipio del Tolima con más hechos de desaparición", explicó Claudia. Según registros de la UBPD con corte a febrero de 2026, en el departamento existen 2.880 personas dadas por desaparecidas por el conflicto armado, 458 de ellas mujeres. Chaparral registra 182 casos, 33 correspondientes a mujeres.

La historia detrás de la desaparición

Jehimy Roncancio fue reclutada por un grupo armado ilegal en 2006, cuando Karen era apenas una niña. "Son pocos los recuerdos que tengo", confesó la joven. "Mi papá me llevó a visitarla cuando yo tenía como cinco años... Lo único que recuerdo fue que al momento de llegar y verla, ella lloraba al mirarme".

El contacto se perdió completamente en 2011, año en que, según la investigación de la UBPD, Jehimy murió en medio de las hostilidades del conflicto. Su cuerpo fue enterrado inicialmente en un punto de San José de las Hermosas y meses después trasladado al cementerio del corregimiento.

La investigación que permitió el hallazgo

Dar con esta información requirió un largo proceso de investigación con firmantes del Acuerdo de Paz y la comunidad que presenció los hechos. "Tenemos el apoyo invaluable de la Corporación Humanitaria Reencuentros", destacó Claudia Beltrán. "Sin la comunidad esto no sería posible".

Esta corporación, creada por firmantes del Acuerdo de Paz de 2016, documenta información de comunidades afectadas por la violencia, levanta cartografías con ubicaciones de posibles cuerpos enterrados y recorre esos lugares con organizaciones como la UBPD. Su trabajo permitió crear una cartografía de la desaparición en San José de las Hermosas que finalmente llevó al caso de Jehimy.

Mujeres que buscan mujeres

"Aquí, en San José de las Hermosas, buscamos a mujeres y para nosotras era muy importante mostrar cómo la investigación podía posicionar las lógicas de la desaparición en la mujer", explicó Claudia. El enfoque de género atraviesa toda la búsqueda: desde quienes buscan (una hija que busca a su madre) hasta el equipo investigativo (compuesto y liderado mayoritariamente por mujeres).

Según la UBPD, en Colombia existen 30.367 mujeres buscadoras de un total de 50.351 personas que esperan encontrar a seres queridos desaparecidos. Paralelamente, hay 18.824 mujeres desaparecidas, distribuidas en diferentes grupos etarios:

  1. 3.995 adultas entre 29 y 59 años
  2. 3.725 jóvenes de 18 a 28 años
  3. 4.229 niñas y adolescentes (0-17 años)
  4. 993 mujeres mayores de 60 años
  5. 703 mujeres indígenas

La UBPD cuenta con 1.039 profesionales, 618 de ellas mujeres, que desempeñan roles como investigadoras, antropólogas, criminalistas, topógrafas, médicas forenses y comunicadoras.

La recuperación forense

Angie Katherine Sánchez, antropóloga con más de 13 años de experiencia, dirigió la recuperación del cuerpo. Vestida con traje antifluido, guantes y tapabocas, junto al criminalista del equipo, excavaron cuidadosamente hasta encontrar evidencias: vidrio, tela, plástico y madera de ataúd.

Karen observaba cada movimiento con ansiedad e impaciencia, moviendo involuntariamente las piernas mientras el equipo trabajaba. Camila Andrea Luna, topógrafa, registraba coordenadas y mediciones con sistemas de ubicación satelital, GPS y drones para garantizar la precisión del proceso.

Finalmente, tras horas de trabajo meticuloso, el equipo encontró el ataúd completo. El estado de conservación del cuerpo, que no estaba completamente esqueletizado, complicó su manipulación. Decidieron embalarlo con plástico blanco, atarlo a palos de madera y retirarlo de la tumba.

La espera continúa

Desde que inició labores en 2018 hasta la fecha de esta historia, la UBPD ha recuperado 4.333 cuerpos de personas desaparecidas en el marco del conflicto armado y realizado 646 entregas dignas a familias.

El cuerpo de Jehimy será llevado al Instituto de Medicina Legal para cotejo genético con la muestra de sangre que Karen entregó para la investigación. "Yo venía pensando diferente, pensando que iba a mirar a mi mamá como tal", reflexionó Karen. "Pero pues uno debe entender las condiciones en que se encontró".

Sobre lo que le dijo a su madre antes de la intervención, compartió: "Le dije que cómo me hubiera gustado que ella estuviera aquí conmigo, hubiera distinguido a la nieta... También le dije que no iba a llorar porque la íbamos a sacar de ahí, la íbamos a llevar a un mejor lugar, donde ella verdaderamente merece estar".

Mientras aguarda los resultados del análisis genético, Karen Prada representa a las miles de mujeres colombianas que, día tras día, buscan respuestas en medio de la incertidumbre que dejó décadas de conflicto armado.