El único sobreviviente de falsos positivos en Huila señala su retrato en mural de memoria
Aladino Ríos Sánchez, un hombre de 49 años originario de Palestina en el departamento del Huila, se encuentra hoy señalando con su dedo índice la imagen de un hombre grabada en un mural del municipio de Isnos, ubicado al suroccidente del mismo departamento. Con voz firme, afirma que esa figura representa su propia persona, explicando que las víctimas del conflicto armado decidieron plasmarlo allí, sentado de espaldas, por una razón profundamente significativa: él es el único sobreviviente de las ejecuciones extrajudiciales que sembraron el horror entre los años 2005 y 2008 en esta región de Colombia.
Un caso particular en la investigación de la JEP
Su situación es particular entre los miles de casos que actualmente investiga la Jurisdicción Especial para la Paz, conocida comúnmente como la JEP. Según los registros, Julián Andrés Calderón, un exmilitar que pertenecía al Batallón Magdalena del Ejército Nacional, habría sido quien ordenó las acciones que llevaron a estas trágicas ejecuciones. La familia de Aladino Ríos Sánchez se vio obligada a desplazarse hacia Pitalito, un municipio vecino, debido a las violentas circunstancias que rodearon estos eventos.
El mural en Isnos no es solo una obra de arte, sino un símbolo potente de memoria y resistencia. Las víctimas del conflicto armado eligieron representar a Aladino de espaldas, quizás como una metáfora de su supervivencia única en medio de la tragedia colectiva. Este gesto visual subraya la importancia de su testimonio en el proceso de búsqueda de verdad y justicia que adelanta la JEP.
El contexto del horror en el Huila
Entre 2005 y 2008, el departamento del Huila fue escenario de una serie de ejecuciones extrajudiciales, comúnmente denominadas falsos positivos, que dejaron una estela de dolor y desconfianza en las comunidades. Aladino Ríos Sánchez emerge como una figura clave en este sombrío capítulo de la historia colombiana, no solo por haber sobrevivido, sino por su disposición a señalar y recordar lo ocurrido.
La investigación de la JEP sobre este caso busca esclarecer los hechos, identificar a los responsables y garantizar los derechos de las víctimas. La presencia de Aladino en el mural de Isnos sirve como un recordatorio constante de que, a pesar del tiempo transcurrido, la memoria de estos eventos permanece viva y exige justicia.
Este relato no solo habla de un sobreviviente individual, sino de la resiliencia de una comunidad que, a través del arte y la memoria, continúa luchando por la verdad en medio de un conflicto que ha marcado profundamente a Colombia.



