La ciudad de Medellín se encuentra conmocionada tras conocerse que José Abelardo Rosa Moncada, el hombre que agredió brutalmente a una recepcionista del hotel Plaza Mayor 44, quedó en libertad condicional. La decisión judicial ha generado una ola de indignación entre las autoridades locales y la ciudadanía.
Detalles del caso
El incidente ocurrió en la madrugada del lunes pasado, cuando Rosa Moncada, un colombiano de 38 años oriundo de Paime (Cundinamarca) y que se desempeñaría como investigador en criminalística, atacó físicamente a la empleada del establecimiento. Las imágenes del ataque, difundidas en redes sociales, muestran una agresión violenta y desmedida.
Tras su captura, la Fiscalía lo presentó ante un juez de control de garantías por el delito de lesiones personales. Sin embargo, el togado decidió otorgarle la libertad condicional, medida que el secretario de Seguridad de Medellín, Manuel Villa, calificó como “absurda, riesgosa y peligrosa”.
Argumentos del juez
De acuerdo con Villa, el juez basó su decisión en aspectos de salud física y mental del acusado, quien antes de su captura se habría autolesionado debido a problemas psiquiátricos. No obstante, la medida incluye una orden de alejamiento para que Rosa Moncada no se acerque a la víctima ni al hotel donde ocurrieron los hechos.
“Ahí no podemos decir que hubo una riña. Ahí no podemos decir que se trata simplemente de lesiones personales. Lo que todos vemos a la luz de nuestros ojos en esos videos es un ataque demencial, brutal y bárbaro contra la integridad de esta mujer”, expresó Villa, visiblemente molesto.
Reacciones y cuestionamientos
El funcionario municipal cuestionó el sistema judicial al afirmar que “las garantías del sistema no pueden ser solamente para los delincuentes. Aquí las garantías tienen que principalmente prevalecer para las víctimas, para la ciudadanía en general. Prima el interés general”. La víctima, por su parte, recibió atención del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses debido a las lesiones sufridas.
Inicialmente se había especulado que el agresor era extranjero, pero el alcalde Federico Gutiérrez confirmó que se trata de un ciudadano colombiano. El caso ha reavivado el debate sobre la protección de las víctimas y la aplicación de medidas cautelares en casos de violencia.



