América Latina y el Caribe alcanzó los 837.014 vehículos eléctricos e híbridos enchufables en circulación durante el primer trimestre de 2026, según informó la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olacde). La entidad señaló que, de mantenerse el ritmo actual de ventas, la región podría superar el millón de unidades antes de que finalice el año.
Ventas del primer trimestre y proyección
Entre enero y marzo de 2026 se vendieron 106.765 nuevos vehículos eléctricos e híbridos enchufables en la región, lo que impulsó el parque circulante por encima de los 837.000. Olacde destacó en un comunicado que "la movilidad eléctrica ha dejado de ser una tendencia emergente para establecerse como una realidad en crecimiento".
Países líderes y adopción per cápita
Brasil lidera el mercado regional con 473.362 vehículos eléctricos livianos, más de la mitad del total. Le siguen México, Colombia, Uruguay y Costa Rica. Sin embargo, en términos de adopción per cápita, Uruguay ocupa el primer lugar, por delante de Costa Rica, Brasil, Chile y México.
Argentina multiplicó por veinte sus ventas respecto al mismo período del año anterior, Ecuador casi las cuadruplicó, mientras que Colombia y Uruguay registraron incrementos cercanos al 300%.
Transporte público eléctrico
El informe de Olacde también resalta el avance del transporte público eléctrico: hay 9.718 autobuses eléctricos operando en la región. Chile cuenta con 4.707 unidades, lo que lo sitúa como el segundo país del mundo con más autobuses eléctricos, solo por detrás de China.
Infraestructura de carga
En cuanto a estaciones de carga, Brasil dispone de 21.061 puntos de carga públicos. Chile se destaca por la proporción de cargadores respecto a su parque vehicular electrificado.
Ahorros y beneficios ambientales
Según Olacde, los vehículos eléctricos y autobuses en circulación generan ahorros anuales de 1.157 millones de dólares frente al uso de combustibles tradicionales. Esto equivale a evitar el consumo de unos 890 millones de litros de gasolina y 340 millones de litros de diésel cada año, contribuyendo a la seguridad energética y los objetivos climáticos regionales.



