El debate sobre el futuro de varias EPS en Colombia ha puesto sobre la mesa una preocupación crítica: qué ocurre con la información clínica de los pacientes cuando una entidad deja de operar o se producen traslados masivos. Más allá del acceso a servicios, el reto está en preservar la continuidad de la atención.
Problemas con la fragmentación de datos
En la práctica, los cambios de asegurador suelen traducirse en historias clínicas fragmentadas, duplicación de exámenes y retrasos en diagnósticos. Este problema no es menor: la mayoría de los reclamos en salud está asociada a barreras en el acceso a los servicios y las tecnologías, lo que evidencia fallas estructurales en la gestión de la información.
La interoperabilidad como solución
Frente a este panorama, la interoperabilidad en salud se posiciona como un habilitador clave. Se trata de la capacidad de distintos actores del sistema —EPS, IPS y entidades públicas— para compartir información clínica de manera segura, estandarizada y en tiempo real, garantizando que los datos acompañen al paciente a lo largo de su proceso de atención.
Colombia ha avanzado en este frente con un marco regulatorio que impulsa la historia clínica electrónica interoperable y la estandarización de datos. Sin embargo, el desafío está en su implementación efectiva, especialmente en un sistema en el que la fragmentación histórica ha limitado la integración.
Soluciones tecnológicas especializadas
En este contexto, soluciones tecnológicas especializadas como las de InterSystems han comenzado a cerrar esa brecha. Plataformas que integran la gestión de la historia clínica electrónica con capacidades de intercambio de datos permiten que la información deje de estar aislada en una sola institución y pueda ser consultada por diferentes prestadores autorizados. Soluciones como TrakCare enfocada en la historia clínica electrónica y HealthShare orientada a la interoperabilidad de datos permiten esa fluidez de los datos para la toma de decisiones.
Para InterSystems este enfoque es fundamental para garantizar la continuidad del cuidado del paciente. “El objetivo es que cada decisión médica esté respaldada por información completa y disponible en el momento oportuno”, explica Martín Kozak, country manager de la compañía.
Beneficios de la interoperabilidad
Avanzar hacia modelos interoperables, como los que impulsa InterSystems mejora la experiencia del usuario, reduce la repetición de pruebas, optimiza tiempos de atención y disminuye costos asociados a reprocesos. Además, permite a los profesionales de la salud contar con una visión integral del historial clínico, lo que se traduce en diagnósticos más oportunos y tratamientos más precisos.
Desde la perspectiva del paciente, la interoperabilidad también implica mayor control sobre su información, con acceso a través de plataformas seguras, independientemente de la institución en la que reciba atención.
Hacia un ecosistema digital centrado en el paciente
El escenario actual refuerza la necesidad de consolidar una infraestructura digital centrada en el paciente, consolidando un ecosistema en el que la información clínica no dependa de la permanencia de una entidad específica. Más allá de los cambios en el modelo de aseguramiento, el desafío es garantizar que los datos sean seguros, accesibles y útiles para la toma de decisiones médicas.
En ese camino, la interoperabilidad deja de ser una aspiración tecnológica para convertirse en un componente esencial de la calidad y sostenibilidad del sistema de salud.



