El historiador de arte y director del Detroit Institute of Arts, Salvador Salort-Pons, ha anunciado el descubrimiento de un cuadro inédito del pintor español Diego Velázquez, titulado Conde-duque de Olivares con armadura. La obra, que permaneció perdida durante más de 400 años, fue hallada en una colección privada sin atribución previa. Salort-Pons publicó su hallazgo en la revista ARS Magazine, detallando cómo combinó documentos de archivo, estudios de rayos X y análisis estilísticos para confirmar la autoría de Velázquez.
El descubrimiento y su contexto histórico
El retrato representa a Gaspar de Guzmán y Pimental, conocido como el conde-duque de Olivares, quien fue primer ministro de España entre 1623 y 1643. La investigación de Salort-Pons se remonta a hace más de 25 años, cuando durante su doctorado en Historia del Arte encontró documentos que mencionaban un primer retrato de Olivares realizado por Velázquez en 1626. En 2025, los propietarios de la colección privada donde se encontraba la pieza invitaron al historiador a examinarla. Tras múltiples análisis, determinó que se trataba de una obra nunca antes estudiada, aunque no reveló la procedencia exacta de la misma.
La comisión de los retratos y la crítica de Barberini
Según el artículo de Salort-Pons, titulado Velázquez y sus primeros retratos del conde-duque, el noble encargó a Velázquez dos retratos: uno de él mismo y otro del cardenal Francesco Barberini, sobrino del papa Urbano VIII. Estos cuadros fueron concebidos como un regalo diplomático para conmemorar la visita del Vaticano a la corte española, tras la gestión del cardenal en la corte francesa para negociar una tregua en la guerra por la región de Valtellina. Sin embargo, Barberini no quedó satisfecho con los retratos, describiéndolos como “melancólicos y con un aire severo”. Por ello, se encargaron nuevas versiones al pintor Juan van der Hamen. Salort-Pons escribe: “Las fuentes contemporáneas revelan que ninguno de los dos retratos contó con la aprobación del italiano. Si bien el retrato de Barberini permanece perdido, aquí se presenta el que se cree que es de Olivares”.
Análisis técnico y significado
El historiador partió de la investigación de 1970 de Enriqueta Harris sobre los diarios de Cassiano dal Pozzo, secretario de Barberini que acompañó al cardenal en su visita. Salort-Pons señaló que “resulta llamativa la opinión sumamente crítica que ha suscitado la pintura de Velázquez. Hoy en día, la gran mayoría de los especialistas coinciden en que la insatisfacción con el retrato de Barberini y la elección de Van der Hamen para sustituir a Velázquez pueden reflejar las tensiones y la resistencia suscitadas por el rápido ascenso del artista sevillano en el Alcázar”.
Velázquez ya había creado otros retratos del conde-duque antes de la comisión de 1626. El investigador sugiere que la intención del pintor era mostrar al noble como un líder militar. Los análisis con rayos X revelaron modificaciones en la vestimenta original, evidenciando que Olivares quería reforzar esa imagen. “En resumen, este retrato ilustra magistralmente la confluencia del arte y la diplomacia entre la corte española y el Vaticano en 1626. Representa la incorporación más significativa al catálogo de Velázquez en los últimos años y constituye la primera imagen documentada del favorito real con armadura”, concluyó el investigador.
Exhibición futura
Este artículo forma parte del catálogo de la exposición Velázquez y Olivares: Primeros años en la corte, que se centrará en la obra inicial del pintor al servicio de Felipe IV. La muestra será inaugurada en la primavera de 2027 en el Detroit Institute of Arts, donde el público podrá apreciar este redescubrimiento histórico.



