Un equipo de investigadores secuenció por primera vez genomas de alta calidad del perezoso de dos dedos y del oso hormiguero sureño, con el objetivo de entender por qué estos animales tienen un metabolismo tan lento. Los perezosos pueden tardar hasta un mes en digerir una sola comida, pasan la mayor parte del día descansando y se desplazan a solo unos metros por minuto en los árboles.
El hallazgo de las retrocopias
Los científicos compararon estos genomas con los de otros xenartros, el grupo de mamíferos que incluye armadillos, perezosos y osos hormigueros. Se centraron en secuencias llamadas retrocopias, copias adicionales de genes que se insertan en el genoma. Aunque antes se creía que eran inútiles, ahora se sabe que algunas pueden adquirir nuevas funciones y ser fuente de innovación evolutiva.
Los xenartros poseen el mayor número de retrocopias descrito hasta ahora entre los mamíferos estudiados. En los perezosos, los investigadores identificaron miles de estas copias, muchas de ellas activas. Además, encontraron 38 retrocopias conservadas por selección natural, muchas derivadas de genes relacionados con el metabolismo y las mitocondrias, que producen energía celular.
Implicaciones evolutivas
El estudio no demuestra que estas retrocopias sean la causa directa del metabolismo lento, pero sugiere que pudieron contribuir a la evolución de características fisiológicas distintivas de los perezosos. Según los investigadores, estas copias adicionales sirvieron como materia prima para la evolución, adquiriendo nuevas funciones que moldearon rasgos propios de estos animales. Se necesitan más investigaciones para confirmar su papel exacto.
El hallazgo abre nuevas preguntas sobre cómo las retrocopias influyen en la adaptación de los mamíferos a dietas bajas en energía y estilos de vida lentos.



