La Universidad de Antioquia elige este miércoles a su nuevo rector para el periodo 2026-2029, en una decisión que no solo definirá el liderazgo de la institución, sino también el ritmo de su transformación en temas clave como tecnología, virtualidad e inteligencia artificial.
Proceso electoral y contexto
La designación se dará en sesión extraordinaria del Consejo Superior Universitario (CSU), luego de que el proceso fuera aplazado el pasado 10 de junio por un vicio de procedimiento en los tiempos de convocatoria, lo que elevó la tensión alrededor de una de las elecciones más observadas en la educación superior pública del país.
En este contexto, uno de los nombres que llega con mayor fuerza es el de Luquegi Gil Neira, exvicerrector general y exdecano de la Facultad de Derecho, quien obtuvo el mayor respaldo en la consulta estamentaria realizada el pasado 4 de junio, una especie de “preelección” en la que participan estudiantes, profesores, egresados y personal administrativo.
Luquegi Gil Neira: el favorito
Luquegi Gil Neira, exvicerrector general y exdecano de la Facultad de Derecho, logró la votación más alta entre los candidatos en la consulta estamentaria del 4 de junio. Aunque esta consulta no es vinculante, históricamente ha sido un termómetro político clave para la decisión final del CSU. El resultado lo posiciona como uno de los principales opcionados para asumir la rectoría.
Los demás candidatos
En la contienda participan también John Mario Muñoz Lopera, Iván Darío Ocampo Tamayo, Claudia Patricia Puerta Silva, Jaime Andrés Cano Salazar, Felipe Andrés Gil Barrera, Tarcilo Torres Valois, Edwin Rolando González Marulanda y Magali Andrea Montoya Giraldo, todos con trayectorias académicas y administrativas dentro de la institución.
Lo que está en juego: el rumbo digital de la UdeA
Más allá de los nombres, lo que está en juego hoy es el rumbo de la universidad frente a los retos de la educación superior en la era digital. La discusión de fondo pasa por cómo avanzar en modelos híbridos de formación, integrar la inteligencia artificial en los procesos académicos y mejorar la eficiencia institucional sin sacrificar la calidad.
En el caso de Gil Neira, su propuesta ha girado en torno a tres ejes: cuidar, transformar y trascender. Dentro de ese enfoque, uno de los puntos centrales es la modernización de la universidad a través de la tecnología, con énfasis en educación digital, fortalecimiento de capacidades docentes y uso estratégico de herramientas como la inteligencia artificial.
Impacto de la decisión
La decisión del CSU no solo tendrá implicaciones administrativas, sino que marcará la velocidad con la que la Universidad de Antioquia avance en su adaptación a un entorno cada vez más tecnológico y competitivo. El resultado se conocerá en las próximas horas, en una votación que pondrá a prueba el equilibrio entre la voluntad expresada por la comunidad universitaria y las decisiones del máximo órgano de gobierno de la institución.



