Nueva cárcel en Bogotá: promesa de Galán sin avances pese a tener el predio
Nueva cárcel en Bogotá: promesa sin avances

El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, anunció el 9 de abril de 2025 la construcción de una nueva cárcel distrital con capacidad para 2.000 reclusos, el doble de los 1.000 cupos actuales de la Cárcel Distrital. Sin embargo, según el Concejo de Bogotá, la obra no ha comenzado, a pesar de que desde 2024 se cuenta con un predio de 2,9 hectáreas contiguo a la cárcel La Picota, entregado por el Gobierno nacional.

Convenio caído y presupuesto perdido

La demora se suma a la terminación de un convenio suscrito con la Empresa de Renovación y Desarrollo Urbano de Bogotá, que contaba con un presupuesto superior a los 5.000 millones de pesos. El proyecto, que según fuentes del Concejo ya estaba estructurado desde 2023, se cayó, al igual que otras macroobras como la segunda línea del metro y el Regiotram.

Andrés Nieto Ramírez, comunicador social y periodista, especialista en gerencia en Gobierno y Gestión Pública, señaló en su columna que "pareciera que la actual administración presuntamente no tiene un equipo técnico de alto nivel que pueda sacar macro obras, sin importar el campo o tema".

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El modelo de la Cárcel Distrital

En contraste, la Cárcel Distrital, modernizada durante la primera administración de Enrique Peñalosa, es considerada un modelo para todo el país. Es la única cárcel certificada por la Asociación Americana de Correccionales (ACA) en las administraciones de Gustavo Petro y Claudia López. En ella no se han presentado motines ni denuncias de corrupción o mafias internas. Los reclusos pueden culminar estudios de bachillerato, iniciar carreras técnicas y participar en talleres que generan ingresos para sus familias.

Nieto Ramírez destacó que "en nuestro país las cárceles se convirtieron en hoteles de lujo donde entran chef, cantantes para conciertos privados y donde se construyen altillos en celdas, con televisores para ver el mundial", mientras que la Cárcel Distrital demuestra que es posible un modelo eficiente.

Comparación internacional

El columnista también contrastó la situación con países como Países Bajos, donde la caída sostenida de delitos de alto impacto ha reducido la población carcelaria, alquilando incluso sus cárceles a Bélgica y Noruega. En Colombia, en cambio, el debate sobre la construcción de cárceles suele estar marcado por el populismo electoral, sin considerar las diferencias de contexto con países como El Salvador.

"En el mundo no hay un solo país soberano que no tenga cárceles, lo que sí ha pasado es que paulatinamente han disminuido su población carcelaria", afirmó Nieto Ramírez, quien concluyó que el problema no es debatir si se necesitan cárceles al estilo Bukele, sino reconocer que el contexto colombiano es absolutamente diferente.

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