Dos aeronaves Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) despegaron desde la rampa militar del Comando Aéreo de Transporte Militar (CATAM) a las 3:30 de la madrugada de este viernes 26 de junio con rumbo a Maiquetía, Venezuela, llevando a bordo una misión humanitaria destinada a salvar vidas entre los escombros dejados por los fuertes terremotos registrados el 24 de junio en territorio venezolano.
Detalles de la misión humanitaria
En total, las aeronaves transportaron a 62 especialistas en búsqueda y rescate urbano, además de cerca de 12 toneladas de herramientas, equipos y suministros para fortalecer las labores de atención de la emergencia. La operación forma parte de la respuesta inmediata del equipo USAR Colombia-1, que integra a la FAC y reúne capacidades de distintas instituciones del país.
Composición del contingente de rescate
El contingente desplazado hacia Venezuela está compuesto por personal del Ejército Nacional, la Policía Nacional, la Cruz Roja Colombiana, la Defensa Civil y Bomberos de Colombia, organismos especializados en operaciones de rescate en estructuras colapsadas y atención de desastres de gran magnitud.
Junto al personal, fueron transportados equipos tecnológicos para la localización de víctimas atrapadas bajo escombros, herramientas de corte y penetración de concreto y hormigón reforzado, dispositivos médicos y de biomedicina para la atención inicial de los afectados, así como unidades caninas entrenadas en la búsqueda y localización de personas vivas en escenarios de colapso estructural.
Desafíos logísticos y operativos
El despliegue logístico se desarrolló durante la noche y bajo condiciones de alta exigencia operativa. La misión representó un reto adicional debido a que los aeropuertos habilitados por las autoridades venezolanas para la recepción de ayuda humanitaria solo operan durante el día, en medio del intenso flujo de aeronaves y equipos internacionales que han llegado para apoyar las labores de emergencia.
Ante este escenario, la capacidad de las tripulaciones colombianas para ejecutar operaciones nocturnas fue determinante para garantizar el traslado oportuno del personal y de la ayuda humanitaria, permitiendo que los equipos de rescate llegaran en las primeras horas de la mañana para iniciar su trabajo sobre el terreno.



