Un grupo de eurodiputados ha lanzado una iniciativa que exige investigar al presidente de la FIFA, el suizo Gianni Infantino, por su papel en una de las decisiones más polémicas del Mundial 2026. El objetivo es determinar si la presión del Gobierno de los Estados Unidos influyó en la revocatoria de la sanción al delantero Folarin Balogun.
Los hechos que desencadenaron la polémica
Todo comenzó el 1 de julio, cuando Balogun fue expulsado con tarjeta roja directa en el partido de dieciseisavos de final entre Estados Unidos y Bosnia-Herzegovina. Según el reglamento del Mundial, esa expulsión por juego peligroso lo dejaba automáticamente descartado para el siguiente compromiso, los octavos de final ante Bélgica, disputados el 6 de julio en Seattle.
Sin embargo, eso no ocurrió. Según reportes de The New York Times y El País, el presidente Donald Trump llamó a Infantino para pedirle que revisara la sanción. Poco después, la FIFA suspendió cautelarmente la sanción de Balogun, invocando el artículo 27 de su Código Disciplinario, lo que generó una ola inmediata de indignación y polémica.
Críticas por falta de transparencia
La decisión fue criticada porque rompió con la transparencia y la igualdad de condiciones exigidas a todas las selecciones. El propio reglamento de la Copa del Mundo establece que una tarjeta roja directa implica la suspensión automática para el siguiente partido, regla que se había aplicado sin cuestionamientos en todas las demás expulsiones del torneo.
La polémica escaló hasta el Parlamento Europeo, donde circuló una carta dirigida a las 27 federaciones de fútbol de la Unión Europea. El texto las insta a actuar formalmente ante la FIFA y a exigir una investigación sobre el proceso de toma de decisiones que permitió revocar la sanción a Balogun.
Los eurodiputados detrás de la iniciativa
La iniciativa la impulsan los eurodiputados Barry Andrews (liberal irlandés), Lara Wolters (socialdemócrata neerlandesa) y Niels Fuglsang (socialdemócrata danés), y reunió el respaldo de al menos medio centenar de legisladores.
Lo que buscan los firmantes es que las federaciones de fútbol de los países que hacen parte de la Unión Europea se pronuncien formalmente ante la FIFA y exijan que sus altos cargos rindan cuentas si existen pruebas de que se vulneraron las normas de neutralidad política.
El historial de Infantino y las críticas a su gestión
El episodio ha enturbiado aún más la ya cuestionada gestión del empresario suizo al frente del fútbol mundial. Gianni Infantino preside la FIFA desde febrero de 2016, cuando sucedió a Joseph Blatter tras el escándalo de corrupción que sacudió al organismo. Su gestión ha tratado de lavarle la cara al organismo pero no ha sido ajena a los escándalos.
Infantino ha enfrentado fuertes cuestionamientos por su marcada inclinación a favorecer los intereses de Estados Unidos. Un ejemplo fue el trato desigual hacia la selección de Irán, que disputó sus partidos en Los Ángeles y Seattle, pero no pudo pernoctar en territorio estadounidense y debió instalar su campamento en Tijuana, México, una circunstancia que ningún otro combinado tuvo que pasar, no solo en esta edición sino en la historia del evento.
Otros episodios controvertidos
También se le ha reprochado hacer vista gorda ante las políticas migratorias restrictivas del país sede, que han perjudicado el acceso de funcionarios e hinchas, especialmente africanos. El caso más visible fue el del árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, elegido mejor réferi de África en 2025, a quien Estados Unidos le negó la entrada y lo dejó fuera del torneo.



