En una ceremonia solemne celebrada en el auditorio del Museo de la Memoria en Dabeiba, Antioquia, siete exmilitares se formaron en fila para recibir una medalla. A diferencia de las condecoraciones militares tradicionales, esta medalla no era circular ni portaba los colores del Ejército Nacional. En su lugar, tenía la forma de una mariposa monarca, símbolo del perdón y la verdad. Los exuniformados, vestidos con camisas blancas y con la cabeza baja, aceptaron el reconocimiento este viernes 26 de junio.
Audiencia de la JEP por crímenes en el noroccidente antioqueño
Durante dos días, víctimas, comparecientes y autoridades territoriales se reunieron en ese recinto de memoria para evaluar los compromisos asumidos por los siete exmilitares. Ellos reconocieron su responsabilidad por asesinatos y desapariciones forzadas cometidas entre 1997 y 2007 en el noroccidente antioqueño. La audiencia fue convocada por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), en el marco del caso 03, conocido como 'falsos positivos'.
Un acto simbólico de reconciliación
La entrega de la medalla de la mariposa monarca representa un gesto simbólico de reconciliación. Según la JEP, este tipo de actos buscan "fortalecer la confianza entre las víctimas y los comparecientes, y avanzar en la construcción de paz". Los exmilitares, que en el pasado recibieron condecoraciones por valor y heroísmo, ahora aceptan este nuevo reconocimiento como parte de su proceso de sometimiento a la justicia transicional.
Compromisos de verdad y reparación
Durante la audiencia, los exmilitares reafirmaron su compromiso de decir la verdad sobre los hechos ocurridos y de contribuir a la reparación integral de las víctimas. La JEP destacó que estos casos corresponden a ejecuciones extrajudiciales presentadas como bajas en combate, una práctica sistemática que afectó a comunidades enteras en Antioquia. Las víctimas, por su parte, expresaron su esperanza de que estos actos de reconocimiento allanen el camino hacia la justicia y la no repetición.



