La desaparición de Javier Alberto Saldarriaga, un campesino del municipio de Vegachí, en el Nordeste de Antioquia, se ha convertido en un misterio para los habitantes de la zona. Según versiones preliminares, hombres armados pertenecientes al frente cuarto de las disidencias de las Farc irrumpieron en su finca, denominada El Horizonte, ubicada en el corregimiento El Tigre, y se lo llevaron con rumbo desconocido.
Detalles del secuestro
Los hechos ocurrieron a mediados de junio, pero los familiares de Saldarriaga solo lograron conocer detalles una semana después. Desde entonces, han iniciado una intensa búsqueda que incluye velatones y eucaristías para pedir por su pronto retorno. La comunidad se encuentra consternada y exige respuestas a las autoridades.
Óscar Yesid Zapata, defensor de derechos humanos de la Fundación Sumapaz, advirtió que este tipo de sucesos podrían estar relacionados con planes expansivos de las disidencias en la región, en medio de disputas con el Clan del Golfo. "La situación que hemos denunciado en esta zona, en el Nordeste del departamento, tiene que ver con el reposicionamiento territorial de grupos armados. Hay un plan expansivo de las disidencias y una forma de contrarrestar por parte del Clan del Golfo, quien también hace presencia aquí. La población civil queda inmersa en medio de estos avances o de posibles disputas", explicó.
El frente cuarto de las disidencias
El frente cuarto de las disidencias, también conocido como ‘Calarcá’, está al mando de alias ‘Jhon Fiera’, señalado de la masacre de cuatro personas en Remedios. La Gobernación de Antioquia lo incluyó en el cartel de los más buscados y ofrece una recompensa de hasta 300 millones de pesos por información que permita su captura. Este grupo armado ha intensificado su presencia en la región, generando temor entre los habitantes.
Impacto en la comunidad
La población civil se encuentra atrapada entre las disputas territoriales de estos grupos armados. Los familiares de Saldarriaga han hecho un llamado a las autoridades para que intensifiquen las labores de búsqueda y capturen a los responsables. Mientras tanto, la incertidumbre y el miedo crecen en Vegachí y sus alrededores.



