Dos sismos devastadores golpean Venezuela en pleno feriado
Dos terremotos de magnitud superior a 7, junto con sus réplicas, sacudieron Venezuela el 24 de junio, día festivo por los 205 años de la Batalla de Carabobo. Los epicentros se ubicaron cerca del estado Carabobo, y las primeras imágenes muestran zonas residenciales de Caracas colapsadas. Cientos de personas se encontraban en sus hogares viendo el Mundial de fútbol cuando las viviendas se derrumbaron.
Ayuda internacional insuficiente ante la falta de institucionalidad
Países como Chile y El Salvador ofrecieron ayuda, pero será insuficiente. El régimen de Nicolás Maduro, liderado por Delcy Rodríguez, ha desmantelado la institucionalidad para atender desastres. No hay suficientes bomberos ni equipos de defensa civil. Las imágenes muestran la ausencia de rescatistas; solo aparecen policías y voluntarios con picos y palas, sin capacidad para un evento de esta magnitud.
Claves para enfrentar la emergencia
Ante la ausencia del Estado, la ciudadanía y los medios pueden seguir estas recomendaciones:
- Búsqueda de desaparecidos: Herramientas como "Desaparecidos Terremotos Venezuela" permiten reportar y encontrar familiares. Es clave registrar cuando la persona aparezca. Redes sociales también son útiles.
- Atención a réplicas: No confiar en la estabilidad de las construcciones. Buscar refugio provisional y evaluar con expertos. Un mapa de daños puede servir de referencia. En zonas de ladera, observar árboles o postes inclinados.
- Priorizar expertos: Dar espacio a los equipos especializados. No entorpecer las labores de rescate.
Cortes de servicios básicos
Es frecuente que fallen electricidad, agua y gas. El suministro de gas fue suspendido para evitar incendios. La emergencia amenaza con extender los racionamientos en estados como La Guaira, Caracas y Miranda. Se recomienda prepararse para cargar celulares, almacenar agua y buscar formas de cocinar.
Escasez de alimentos y combustible
Los daños en las vías dificultan la movilización de mercancías, generando racionamiento. Es importante administrar comida y gasolina.
Servicios de salud saturados
Hospitales y clínicas están desbordados. La falta de insumos médicos agrava la situación. Personal retirado puede ser útil.
Servicios forenses limitados
El Gobierno reportó 32 muertos, pero extraoficialmente hay más de 9.000 desaparecidos. Venezuela no cuenta con suficientes forenses ni morgues equipadas. El SENAMECF opera con limitaciones.
Riesgo de saqueos
Delincuentes aprovechan la tragedia para saquear viviendas. Se recomienda organización comunitaria para proteger las propiedades.
Rol de la policía, bomberos y Fuerza Armada
Estos cuerpos están reducidos por la crisis de 26 años. Más de 12 horas después del terremoto, no llegaron rescatistas a La Guaira. La corrupción genera dudas sobre su capacidad. Se sugiere verificar la identidad de los uniformados.
Dificultades en comunicaciones
Redes telefónicas y de internet pueden saturarse. Es importante usar plataformas como WhatsApp para informar sobre el estado personal.
Documentos de valor
Resguardar documentos de identidad, historias médicas y equipos de comunicación.
Uso de mascarillas
Evitar salir, pero si es necesario, usar mascarillas por el polvo de escombros y posibles cuerpos en descomposición.
Cómo ayudar desde el exterior
El canal confiable es la Cruz Roja. Ubicar la de su país para organizar acopios.
Crisis sanitaria y epidemias
La contaminación del agua y la acumulación de residuos favorecen enfermedades infecciosas.
Desplazamiento masivo
Miles de familias sin hogar. Las autoridades deben revisar edificios, pero tienen poco personal. La normalidad puede tardar semanas o años.
Impacto psicológico
Ansiedad, estrés postraumático y miedo a nuevos temblores son habituales. En Venezuela, el trauma es continuo.
Recomendaciones para periodistas
Priorizar la seguridad. Free Press Unlimited ofrece asistencia médica y psicosocial. Establecer protocolos de seguridad con los medios.
Una vez pase la urgencia, la sociedad civil y el periodismo deben prestar atención al impacto económico y la posible agravación de la migración. Estados Unidos, que ha apoyado la transición tras la captura de Maduro, tiene recursos para tareas de rescate y reconstrucción. Por ahora, toca vivir un día a la vez.



