Pasar ocho horas o más sentado en una oficina es la realidad de millones de trabajadores. Esta posición prolongada afecta la postura y la salud general. Para contrarrestar sus efectos, se recomiendan ejercicios como estiramientos pasivos de cuello, elevación de hombros, movimientos de espalda y extensión de rodillas.
Rutina de ejercicios recomendada
Shadya Rangel Núñez, fisioterapeuta de la Universidad Simón Bolívar (USB) de Barranquilla, explicó que la tecnología y los dispositivos electrónicos han modificado la forma de trabajar, llevando a muchas personas a pasar horas en posiciones incómodas y con movimientos repetitivos. “Estas acciones tienen repercusiones negativas en la salud”, afirmó.
La especialista recomienda realizar pausas activas cada una o dos horas, con una duración de cinco a diez minutos. Los ejercicios deben enfocarse en distintos segmentos corporales: estiramientos de cuello; elevación, flexión y rotación de hombros; flexión, extensión y círculos de muñeca; estiramientos de espalda y tronco; flexión y extensión de cadera; extensión de rodillas; y flexión, extensión y desviaciones del tobillo.
Consecuencias del sedentarismo laboral
Rangel advirtió que un trabajador expuesto a condiciones sedentarias puede sufrir dolores en hombros, cuello, espalda y síndrome del túnel del carpo, este último muy común por el uso constante de las muñecas al manipular dispositivos. “Esto afecta el desempeño laboral, la productividad de las empresas y suma costos hospitalarios al tratar de cubrir cada una de las dolencias de las personas”, señaló.
Ergonomía en el puesto de trabajo
Más allá de los ejercicios, la fisioterapeuta indicó que las empresas deben adaptar el puesto de trabajo a las necesidades físicas de cada trabajador. “Un puesto de trabajo ergonómicamente adecuado requiere, de manera general, asientos que permitan mantener la espalda completamente apoyada en el respaldo. Es esencial conservar sus curvaturas anatómicas normales, ya que rectificar por completo la columna traería consecuencias”, aseguró.
Una vez que existe un entorno adecuado, es indispensable complementarlo con pausas activas y ejercicios de movilidad para mantener estimulados la musculatura, las articulaciones y el sistema nervioso.



