El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, se pronunció sobre la reciente alerta de viaje emitida por el Departamento de Estado de Estados Unidos, que incluye a nueve municipios del departamento: Malambo, Baranoa, Sabanalarga, Polonuevo, Santo Tomás, Palmar de Varela, Galapa, Puerto Colombia y Sabanagrande. Verano calificó la decisión como soberana y la respeta, pero consideró necesario aclarar la situación de seguridad con datos concretos.
Realidad de la violencia en el Atlántico
Según el gobernador, las dinámicas delictivas en los municipios no afectan a la ciudadanía en general, sino que responden a disputas internas entre organizaciones criminales por economías ilegales como el microtráfico y la extorsión. Como prueba, indicó que el 98% de los homicidios se cometieron bajo la modalidad de sicariato, el 95% de las víctimas tenían vínculos con estructuras criminales y la mitad registraba antecedentes judiciales.
Verano destacó que no están de brazos cruzados. A través de la articulación con la Policía, el Ejército, la Fiscalía, los Gaula y otros organismos de seguridad, han consolidado “burbujas operativas” que en las últimas once semanas han logrado una contención sostenida de los homicidios cercana al 80% en promedio semanal. Además, afirmó que están ejecutando la mayor inversión en movilidad, tecnología, infraestructura, sistemas de videovigilancia e inteligencia en la historia del departamento.
Llamado urgente al Gobierno nacional
Sin embargo, el gobernador señaló que el éxito definitivo de esta lucha local choca contra un cuello de botella nacional. Las investigaciones de inteligencia demuestran que cerca del 80% de los homicidios y extorsiones en el Atlántico son ordenados desde las cárceles de La Picota, Cómbita y Girón, presuntamente por cabecillas que participan en procesos de paz que no han dado los resultados esperados.
Verano calificó de inaceptable que los centros penitenciarios sigan operando como oficinas de mando criminal. Por ello, hizo un llamado enérgico y urgente al Gobierno nacional y al Inpec para que implementen de inmediato controles estrictos, traslados estratégicos y un bloqueo real de las comunicaciones. “Necesitamos que el Estado recupere la autoridad en las cárceles para salvaguardar lo que con tanto esfuerzo hemos construido en el Caribe”, expresó.
Impacto en el turismo y la economía
El gobernador resaltó que lo que está en juego en el Atlántico es monumental. El departamento se ha transformado en un epicentro de progreso, un imán empresarial y un referente cultural y turístico. Cada año se consolida como el destino de cerca de 1.750.000 turistas, de los cuales 205.000 son visitantes internacionales y, puntualmente, 120.000 provienen de Estados Unidos, atraídos por la calidez de la gente, el desarrollo de muelles históricos y malecones, y la pujanza de la infraestructura urbana y rural.
Verano concluyó que a los ciudadanos y visitantes del mundo les da una certeza: actúan con determinación y profesionalismo. Al Gobierno nacional le pidió la firmeza que le corresponde. “Al Atlántico no lo define el miedo; lo definen su grandeza y el compromiso inquebrantable de seguir avanzando”, afirmó.



