La Fiscalía General de la Nación continúa avanzando en la investigación para esclarecer el feminicidio de la modelo cucuteña de 37 años, Natalia Villalba Angarita, encontrada el pasado lunes 22 de junio dentro de una maleta en un apartamento de renta corta en la localidad de Chapinero, en el norte de Bogotá.
Principal sospechoso identificado
El principal sospechoso, de acuerdo con el ente acusador, es un ciudadano británico identificado como Ashley Foster-Smith, quien quedó captado en cámaras de seguridad trasladando varias sábanas hacia la zona de lavandería del edificio y saliendo del inmueble el día siguiente de los hechos. Foster habría salido del país vía terrestre el pasado 21 de junio por la frontera con Ecuador, un día antes de que se encontrara el cuerpo de la víctima. Ante su fuga, la Fiscalía indicó que actualmente avanza el trámite para solicitar una circular roja de Interpol.
Posible extradición
Mercedes Cevallos Sánchez, abogada y directora del área de Investigación Criminal de la Universidad del Rosario, en entrevista con El Espectador, planteó que frente a los escenarios judiciales contra este extranjero, está principalmente la solicitud de extradición al tratarse de un delito grave y del material probatorio que habría en su contra. “Si bien entre Colombia y Reino Unido no hay un tratado bilateral de extradición, ese país es firmante de convenios multilaterales y tiene mecanismos de cooperación judicial e internacional que permiten la extradición bajo principio de reciprocidad y con base en la gravedad del delito. Son factores que facilitarían la extradición”, explicó Cevallos.
Antecedentes penales en Reino Unido
De acuerdo con una publicación del medio británico The New Stour & Avon Magazine, Foster-Smith fue condenado por el Tribunal de la Corona de Bournemouth tras ser declarado culpable del delito de acoso contra una mujer con quien mantenía una relación previa. Según la publicación, entre el 15 de mayo y el 31 de octubre de 2023 permaneció de manera reiterada cerca del lugar de trabajo de la víctima, buscó encontrársela deliberadamente en espacios públicos e investigó información sobre ella en distintas plataformas de internet. Por estos hechos fue condenado a dos años y dos meses de prisión. Además, durante el mismo proceso judicial también fue declarado culpable de incumplir una orden de restricción que protegía a otra víctima en un caso diferente.



