Las autoridades de Cali y el Valle del Cauca han puesto en marcha un plan de seguridad especial para evitar que el Día de la Madre se convierta en la fecha más violenta de la región. La iniciativa busca prevenir homicidios y otros delitos durante la celebración, que históricamente ha registrado un aumento en la criminalidad.
El plan incluye el despliegue de más de 1.000 policías y militares en puntos estratégicos de la ciudad y el departamento. Se reforzarán los controles en zonas comerciales, parques y lugares de alta afluencia, así como en las entradas y salidas de Cali.
Además, se implementarán operativos de registro y allanamiento en barrios con mayor incidencia delictiva. Las autoridades también han hecho un llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier hecho sospechoso y evitar el consumo excesivo de alcohol, factor que suele estar asociado a los actos violentos.
El secretario de Seguridad de Cali, Carlos Rojas, indicó que se han identificado los sectores con mayor riesgo y se ha coordinado con la Fiscalía para agilizar los procesos judiciales. "Queremos que las familias puedan celebrar en paz", afirmó.
En el Valle del Cauca, la Gobernación ha dispuesto un centro de monitoreo para coordinar las acciones de las diferentes fuerzas de seguridad. Se espera que el plan esté vigente durante todo el fin de semana del Día de la Madre.



