Una fuerte ola de indignación social ha llevado a vecinos, rescatistas y defensores de los derechos de los animales a movilizarse frente al Palacio de Justicia de Luque, Paraguay. El objetivo de la protesta es frenar una resolución judicial que ordena la devolución de Canela, una perrita que sobrevivió a una severa mutilación, a la familia que la custodiaba cuando ocurrió el incidente.
El caso de Canela: un petardo que cambió su vida
El caso se remonta a las festividades de fin de año, cuando un petardo explotó en el hocico de Canela, causándole la pérdida total de su mandíbula. Tras la viralización del hecho y el repudio generalizado, una organización protectora asumió de inmediato el rescate, costeando la internación, las cirugías y el complejo proceso de rehabilitación que le salvó la vida.
Actualmente, Canela es considerada un emblema nacional en la lucha contra el uso de pirotecnia y la desprotección animal en Paraguay. Los organizadores de la marcha exigen a los magistrados revisar el fallo y priorizar el bienestar de la perrita, cuya recuperación física y emocional costó meses de esfuerzo colectivo.
Indignación y movilización ciudadana
La posibilidad de que Canela regrese al entorno donde sufrió la agresión ha desatado el rechazo de las organizaciones civiles, quienes argumentan que la integridad del animal volvería a estar en riesgo. Decenas de personas se congregaron frente al Palacio de Justicia de Luque portando carteles y coreando consignas en defensa de los derechos animales.
“No podemos permitir que Canela vuelva a un lugar donde fue víctima de una negligencia que casi le cuesta la vida”, declaró uno de los rescatistas presentes en la protesta. Los manifestantes piden que se considere la adopción por parte de la organización que la ha cuidado durante su recuperación.
Un símbolo contra la pirotecnia
El caso de Canela ha trascendido fronteras y se ha convertido en un símbolo de la lucha contra el maltrato animal y el uso irresponsable de fuegos artificiales. En Paraguay, diversas organizaciones han impulsado campañas para prohibir la venta de pirotecnia, y la historia de Canela ha sido clave para visibilizar el daño que estos artefactos causan a los animales.
La perrita, que hoy se recupera favorablemente, requiere cuidados especiales debido a la pérdida de su mandíbula. Los veterinarios que la atienden han señalado que su estado de salud es estable, pero que necesita un entorno seguro y libre de estrés para completar su rehabilitación.
Exigencias de los manifestantes
Los organizadores de la marcha entregaron un documento al tribunal solicitando que se revoque la orden de devolución y se permita que Canela sea adoptada por la organización rescatista. Además, piden que se investigue si hubo negligencia por parte de los antiguos dueños y que se establezcan medidas para evitar que situaciones similares se repitan.
“Canela no es un objeto, es un ser vivo que merece respeto y protección”, afirmó una vocera de la protesta. La movilización continuará hasta que se garantice el bienestar de la perrita, cuyo caso ha unido a la comunidad en defensa de los derechos animales.



