Después de una compleja operación de rescate que se extendió por 11 horas, los organismos de socorro lograron recuperar el cuerpo de Eunice Ríos Quintero, de 62 años, quien falleció tras precipitarse a un abismo de más de 30 metros mientras practicaba senderismo en el sector del Cañón de Las Iguanas, ubicado en la zona rural del municipio de Girón, Santander.
Detalles del accidente en la vereda Chocoita
De acuerdo con el reporte de las autoridades, la emergencia ocurrió en la vereda Chocoita, cerca de la vía que conecta con Zapatoca. La víctima se encontraba recorriendo el sendero en compañía de su pareja sentimental cuando, al parecer, perdió el equilibrio, resbaló y cayó al vacío. El cuerpo quedó en una zona de pendiente pronunciada, con vegetación densa y de difícil acceso, lo que obligó a desplegar un operativo especializado de rescate vertical.
Participación de los organismos de socorro
En la operación participaron rescatistas de Ponalsar, junto con unidades de los cuerpos de Bomberos Voluntarios de Floridablanca y Piedecuesta, quienes trabajaron de manera articulada para recuperar el cuerpo y trasladarlo hasta la vía principal de la vereda Chocoita. Las labores de búsqueda y recuperación se extendieron durante cerca de 11 horas debido a las difíciles condiciones del terreno.
Entrega del cuerpo a las autoridades
Posteriormente, el cuerpo fue entregado a funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación, encargados de realizar los actos urgentes e iniciar las investigaciones correspondientes para esclarecer las circunstancias del accidente.
Llamado a la prevención
Las autoridades reiteraron el llamado a quienes practican senderismo y deportes de aventura para que recorran únicamente rutas autorizadas, utilicen equipos adecuados y extremen las medidas de precaución, especialmente en zonas de alta pendiente y de difícil acceso, con el fin de prevenir este tipo de tragedias. Este accidente se suma a otros incidentes similares en la región, donde el terreno montañoso y los senderos no señalizados representan un riesgo para los visitantes.



