El pintor y escultor germano-austríaco Georg Baselitz, célebre por su estilo "al revés" con pinturas "invertidas", falleció a los 88 años, según informó este jueves 30 de abril la galería Thaddaeus Ropac de Salzburgo, Austria.
Baselitz, "el artista nacido en Sajonia que definió el arte visual alemán para toda una generación, influyendo profundamente en los artistas de su época y posteriores, así como en el mundo del arte internacional, ha fallecido en paz a la edad de 88 años", indicó la galería en un obituario publicado en su sitio web.
De Hans-Georg Kern a Georg Baselitz
Nacido el 23 de enero de 1938 como Hans-Georg Kern en Deutschbaselitz, al este de Alemania, adoptó el nombre de Baselitz en 1961. Abandonó la entonces comunista Alemania Oriental en 1957, tras ser rechazado por la Academia de Arte de Dresde y suspendido de la Academia de Bellas Artes de Weißensee en Berlín Oriental. Enfrentó una creciente presión política y la perspectiva de trabajos forzados en una cooperativa minera.
En Berlín Occidental se hizo un nombre con obras centradas en el sufrimiento de la Segunda Guerra Mundial, con un estilo que escapaba a toda clasificación, sin ser realista social ni expresionista abstracto. Posteriormente se radicó en Salzburgo y obtuvo la nacionalidad austríaca.
Controversia y consagración
Su primera exposición individual en Berlín Occidental, en 1963, fue tachada de pornográfica por la prensa. Dos de sus cuadros fueron confiscados, la muestra clausurada y la policía le impuso una multa. Dos años después, Baselitz se encontraba en Florencia con una beca. "Fue allí donde creó las Heldenbilder (Los héroes), una serie de pinturas fundamentales que llegaron a ser reconocidas como obras maestras", recordó la galería.
A finales de los años 60, Baselitz perfeccionó su técnica distintiva: la inversión, creando y exhibiendo sus pinturas "boca abajo". En 1969 creó El bosque al revés, la primera de sus pinturas "invertidas", que describió como una "tercera vía" entre la abstracción y la figuración. Con el tiempo, pasó de ser un joven provocador a convertirse en el decano consagrado de su gremio.
Influencia y legado
Sus obras, que a menudo aluden a los traumas de la historia alemana, figuran en prestigiosas colecciones públicas. "Todos los pintores alemanes cargan una neurosis con respecto al pasado alemán. Es decir, la guerra y, sobre todo, la posguerra", declaró en 2013. "Todo eso me hundió en una profunda depresión y me sometió a una presión inmensa. Mis cuadros son, en cierto modo, batallas".
Su obra se nutrió tanto del expresionismo alemán como de la pintura estadounidense, con influencias de Jackson Pollock y Willem de Kooning.



