Un nuevo polluelo de cóndor andino ha nacido en el Parque Jaime Duque, gracias a un proceso técnico y cuidadoso que incluyó más de 60 días de incubación y 60 horas de preparación previa. En este esfuerzo participaron más de 600 personas, quienes realizaron un monitoreo constante para garantizar el éxito del nacimiento.
Cuatro fases asistenciales
El proceso se desarrolló mediante cuatro fases asistenciales en la Fundación Parque Jaime Duque. La primera correspondió al monitoreo de preeclosión, que consistió en una revisión detallada del huevo durante los primeros 60 días. Continuó con la etapa de ajustes técnicos y estímulos, que incluyó acciones como la reducción de la temperatura, la suspensión del volteo automático, la aplicación de estímulos sonoros y la realización de pequeños golpes controlados en la cáscara.
Para la tercera fase se llevó a cabo la eclosión asistida, en la que la cría recibió intervención humana para completar la ruptura del cascarón. Concluyó con la última etapa de cuidados neonatales inmediatos, durante los cuales los profesionales atendieron al polluelo, ubicándolo en criadoras adecuadas y monitoreando permanentemente su estado de salud y estabilidad.
Declaraciones de los responsables
“Este delicado proceso garantizó un correcto desarrollo del embrión y, por supuesto, que en el momento del nacimiento podamos celebrar una nueva cría de cóndor andino. Recuerden que son más de 600 personas las que intervienen en el nacimiento, tanto preparando la alimentación como en el cuidado de sus padres”, aseguró Fernando Castro, director de Biodiversidad de la Fundación Parque Jaime Duque.
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y la Fundación Parque Jaime Duque han invertido más de $428 millones de pesos. Estos recursos se orientaron al debido desarrollo de las fases asistenciales, a la conservación y protección de la biodiversidad y a los servicios ecosistémicos, con énfasis en la preservación de especies como el oso y el cóndor andino, ambas en peligro de extinción.
Un hito para la conservación
“Hoy no solo celebramos el nacimiento de un hermoso cóndor, estamos asegurando el futuro de una especie clave para el equilibrio de nuestros ecosistemas. Este es el camino: alianzas, inversión inteligente y acciones concretas para proteger la vida y nuestra fauna silvestre”, señaló Alfred Ballesteros, director general de la CAR Cundinamarca.
Este nacimiento representa un logro significativo para la conservación de una especie emblemática de los Andes, que enfrenta serias amenazas debido a la pérdida de hábitat y la caza furtiva. El Parque Jaime Duque se consolida así como un referente en la reproducción asistida de aves rapaces en Colombia.



