Sandra Meluk: La arquitecta detrás del renacimiento cultural de Bogotá
Actualmente, Sandra Meluk ejerce como gerente fundadora de Meluk Kulturmanagement, una empresa dedicada a la gestión cultural que ha marcado un antes y un después en el panorama artístico de la capital colombiana. Su trayectoria, que comenzó en la música y la docencia universitaria, la ha llevado a convertirse en una figura clave en la organización de eventos de gran envergadura como el Festival Internacional de Artes Vivas (FIAV).
El FIAV: Una ventana al mundo en diez días de arte
El Festival Internacional de Artes Vivas se presenta como una oportunidad única para sumergirse en lo mejor del teatro, la música y la danza, tanto a nivel local como internacional. "Tiene diez días para no perderse la oportunidad de ver lo mejor de Bogotá, Colombia y el mundo", afirma Meluk con entusiasmo. Este evento, en su segunda edición, no solo enriquece la oferta cultural de la ciudad, sino que también se posiciona como el plan ideal para la Semana Santa, cuando las familias buscan actividades de calidad para disfrutar en conjunto.
Impacto económico y social: Más allá del escenario
Meluk destaca que el FIAV dinamiza significativamente el sector cultural y económico de Bogotá. "Tenemos 43 grupos distritales contratados, más 36 compañías nacionales, y todo el ecosistema de la producción, incluyendo transporte y logística", explica. Esto no solo genera empleo y activa la economía local, sino que consolida a Bogotá como un destino cultural de primer nivel, atrayendo turistas y fomentando el consumo en diversos sectores.
De la música a la gestión: Una pasión descubierta por casualidad
Formada como músico y ex profesora de la Universidad Javeriana, Sandra Meluk nunca imaginó que su carrera tomaría un giro hacia la administración cultural. "Uno cuando está en el ejercicio artístico siempre piensa que la administración es lo peor", recuerda. Sin embargo, un encargo temporal de tres meses como directora de carrera se extendió a siete años, despertando en ella una profunda pasión por la gestión. "Me apasioné por la gestión. No hay nada mejor que la gestión cultural", confiesa, subrayando la importancia de combinar formación artística con conocimientos en administración y finanzas para ser un interlocutor válido en ambos mundos.
Defensa de las artes vivas: Una respuesta a Timothée Chalamet
Frente a declaraciones como las del actor Timothée Chalamet, quien cuestionó la relevancia del ballet y la ópera, Meluk responde con firmeza. "Es una opinión desde el desconocimiento y desde una mirada un poco sesgada", argumenta. Para ella, las artes escénicas, o "artes vivas", mantienen su vitalidad precisamente por su naturaleza efímera y su interacción con el público. "Si tú ves una obra cinco veces, la ves cinco veces distinta", señala, enfatizando cómo cada función es única debido a la emocionalidad cambiante de los artistas y la recepción diversa del público.
La vitalidad del arte: Rompiendo barreras disciplinarias
Meluk explica que el término "artes vivas" refleja la evolución contemporánea de las manifestaciones artísticas, donde las fronteras entre teatro, danza y música se desdibujan. "Las barreras entre las distintas manifestaciones del arte se han roto", afirma, destacando la creciente interdisciplinariedad en los proyectos artísticos. Esta vitalidad, según ella, es lo que mantiene al arte relevante y conectado con la sociedad, transformando cada presentación en una experiencia irrepetible y profundamente humana.



