La reconocida matrona barranquillera Josefina Cassiani, portadora de la tradición culinaria del Caribe colombiano, falleció la tarde de este domingo en Barranquilla a causa de un paro cardiorrespiratorio, luego de ser intervenida quirúrgicamente la semana anterior, según confirmaron fuentes cercanas.
Una vida dedicada a la cocina tradicional
Cassiani heredó el arte de cocinar de su bisabuela, su abuela y su madre. Era conocida como la “Maestra del fuego, del mantel y del café de la mañana”, no solo por su destreza en los fogones, sino por la pedagogía que impartía al hablar de las recetas con sabor a identidad de su región. En 2007 recibió el Premio Nacional de Gastronomía, otorgado por el Ministerio de Cultura, y fue figura destacada en eventos como Sabor Barranquilla, donde resaltaba la importancia de ser portadora de tradición.
Reacciones de colegas y amigos
Patricia Maestre, directora de Sabor Barranquilla y amiga cercana, expresó en redes sociales: “Hoy me despido de una gran amiga, que me enseñó el verdadero significado de la generosidad... Matrona de matronas, Jose, llevó la cocina de tradición al más alto nivel”. La historiadora y cocinera Luisa Acosta también se pronunció: “Vuela alto, Josefina, mujer fuego y de río. En su sancocho de guandú vivían la memoria del río abajo... Honrarla es seguir cocinando y cuidando estos sabores de río”.
El sancocho de guandú, su legado
Inicialmente quiso formarse en cocina gourmet, pero su vida dio un giro al ser madre: empezó con repostería, se capacitó y enfrentó nuevos retos, sin dejar de preparar sancochos. Una oportunidad inesperada la llevó a cocinar para Tulio Zuloaga, quien le encargó cinco sancochos tras un reto para buscar el mejor sancocho de guandú de Barranquilla. Durante la pandemia, con permiso de la alcaldía, comenzó a vender a domicilio y luego transformó el patio de su casa en un pequeño restaurante que se convirtió en epicentro del sabor.
Entre pimienta, comino, achiote, ajo, plátano verde, plátano maduro, ñame, yuca y carne, las manos de esta docente apasionada por el baile y la música cocinaron y preservaron una de las recetas más importantes del país. Hoy, la sazón y la sonrisa de Josefina Cassiani quedarán en la memoria gustativa de quienes tuvieron el privilegio de probar sus preparaciones.



