Jefferson García es un chef colombiano que ha logrado posicionarse en la escena gastronómica nacional gracias a su propuesta innovadora, la cual combina su amor por el skate, el tenis y la cultura callejera con la alta cocina. Nacido en Bogotá, García ha sabido plasmar en sus platos las experiencias vividas en las calles de la capital colombiana, creando una fusión única que ha cautivado a comensales y críticos por igual.
Un camino poco convencional
Desde muy joven, Jefferson mostró interés por la cocina, pero también por el skateboarding y el tenis. Estas disciplinas, aparentemente opuestas al mundo culinario, han influido profundamente en su estilo de trabajo y en su filosofía como chef. “El skate me enseñó a caerme y levantarme, a ser persistente. El tenis, la disciplina y la estrategia. La calle, la autenticidad y el sabor de lo simple”, comenta García.
Su formación incluye pasos por restaurantes de renombre en Colombia y el extranjero, pero siempre manteniendo un pie en la cultura urbana. Esta dualidad se refleja en su cocina, donde ingredientes tradicionales colombianos se encuentran con técnicas modernas y presentaciones vanguardistas.
Platos que cuentan historias
Entre sus creaciones más destacadas se encuentran platos como el “Ajiaco de la 26”, una versión contemporánea del tradicional ajiaco bogotano, y el “Ceviche de skate”, que juega con texturas y sabores inspirados en la cultura del skate. Cada plato tiene una historia que remite a sus vivencias en las calles de Bogotá, en las canchas de tenis o en los parques de skate.
García también es conocido por su compromiso con los productos locales y la sostenibilidad. Trabaja directamente con pequeños productores colombianos, rescatando ingredientes autóctonos y dándoles un nuevo protagonismo en la alta cocina.
Reconocimientos y proyección
Su propuesta ha sido reconocida en diversos medios y eventos gastronómicos. Ha participado en ferias como Bogotá Food Week y ha sido invitado a cocinar en festivales internacionales. Actualmente, se encuentra desarrollando un proyecto de restaurante que promete ser un punto de encuentro entre la gastronomía y la cultura urbana.
Jefferson García representa una nueva generación de chefs colombianos que rompen esquemas y demuestran que la cocina puede ser un reflejo de la diversidad y la riqueza cultural del país. Su historia inspira a jóvenes cocineros a seguir sus pasiones, sin importar cuán dispares parezcan.



