Bad Bunny hace historia en el Super Bowl con show en español y mensaje político
Bad Bunny hace historia en el Super Bowl con show en español

Bad Bunny hace historia en el Super Bowl con espectáculo en español

El artista puertorriqueño Bad Bunny se convirtió en el primer cantante en protagonizar el show de medio tiempo del Super Bowl completamente en español, durante el partido entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks. Este momento histórico marcó un antes y después en la visibilidad de la cultura latina en el evento deportivo más importante de Estados Unidos.

Un espectáculo cargado de simbolismo latinoamericano

Bad Bunny abrió su presentación con el éxito "Tití me preguntó", cargando un balón de fútbol americano, en un espectáculo que combinó música, protesta y una escenografía profundamente simbólica. Rodeado de cultivos de caña de azúcar y su icónica "Casita", presente en toda su gira "Debí tirar más fotos", el artista montó un popurrí con sus éxitos "Yo perreo sola" y "Voy a llevarte pa PR".

Vestido de blanco, con el número 64 y OCASIO en la espalda, la estrella del reguetón creó un momento visual impactante que resonó con millones de espectadores. La atención se centró completamente en la actuación del "Conejo Malo", que llegó bajo una expectación disparada tras su triunfo en los premios Grammy y su contundente protesta contra políticas migratorias.

Invitados estelares y sorpresas musicales

El espectáculo incluyó la participación de artistas invitados de primer nivel que elevaron aún más la producción:

  • Lady Gaga sorprendió al público interpretando "Die with a Smile" en una versión salsa completamente renovada
  • Ricky Martin se unió para cantar "Lo que le pasó a Hawai", tema del álbum "Debí tirar más fotos"
  • Estrellas colombianas como Karol G y J Balvin bailaron en la icónica Casita
  • Otras celebridades como Cardi B, Jessica Alba y Pedro Pascal también formaron parte del espectáculo

Mensaje político y protesta migratoria

Durante los últimos minutos del show del medio tiempo, Bad Bunny recorrió la cancha rodeado de banderas de países latinoamericanos, nombrándolos uno a uno en un poderoso gesto de unidad y reconocimiento. Este momento se conectó directamente con la antesala de los Premios Grammy, donde el cantante había lanzado duras críticas a la política migratoria del entonces presidente Donald Trump y el despliegue del ICE en Estados Unidos.

El concierto trascendió el entretenimiento para convertirse en una plataforma de expresión política y cultural, demostrando cómo el arte puede servir como vehículo para mensajes sociales importantes. La combinación de música de alta calidad, producción visual impresionante y contenido significativo creó un momento histórico que será recordado por años.

Más allá del emparrillado y el resultado del partido, la atención mediática se centró completamente en esta presentación revolucionaria que abrió puertas para futuras representaciones culturales en el Super Bowl. Bad Bunny no solo entregó un espectáculo musical excepcional, sino que también estableció un precedente importante para la representación latina en espacios masivos de la cultura estadounidense.