Vicsari: el colombiano detrás del éxito de Bad Bunny y Ozuna en Europa
Colombiano Vicsari impulsa a Bad Bunny y Ozuna en Europa

En la historia reciente del género urbano latino en Europa hay nombres que rara vez aparecen en los créditos de una canción, pero que han sido clave para construir el movimiento. Uno de ellos es Víctor Sánchez Rincones, conocido en la industria como Vicsari.

Un colombiano en Madrid

Nacido en Santa Marta y radicado en Madrid desde hace más de dos décadas, el colombiano ha sido testigo —y también protagonista— de la transformación del reguetón y el trap: sonidos que pasaron de ser nicho a convertirse en parte central de la cultura popular española.

Más allá de la promoción tradicional, su trabajo se ha enfocado en entender cómo trasladar una identidad cultural a nuevos territorios, conectando la música con el entorno urbano y las dinámicas de cada ciudad.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Detrás del crecimiento de grandes figuras

A lo largo de su trayectoria, Vicsari ha estado vinculado a procesos de posicionamiento internacional de artistas como Bad Bunny, Mora y Eladio Carrión en momentos clave de su expansión en Europa. Su enfoque ha consistido en crear acciones que trascienden la publicidad convencional para instalar conversaciones reales en la calle.

Uno de los ejemplos más recientes ocurrió en Madrid, en una activación relacionada con Bad Bunny: una camioneta cargada de frutas tropicales recorrió distintos puntos de la ciudad como símbolo de identidad caribeña. La intervención terminó convirtiéndose en una imagen viralizada por quienes se cruzaban con ella, multiplicando su alcance de forma orgánica.

Ahora trabaja con Ozuna

Actualmente, el colombiano desarrolla estrategias de visibilidad para Ozuna, apostando por formatos de gran escala en el espacio público, como vehículos intervenidos y recorridos urbanos que convierten la ciudad en un canal de comunicación. La idea sigue siendo la misma: generar conversación desde lo cotidiano y hacer que la música dialogue con la gente fuera de las pantallas.

También pasó por el vallenato y la salsa

Su experiencia no se limita al género urbano. También ha acompañado procesos internacionales de Silvestre Dangond y trabajó como jefe de prensa de Guayacán Orquesta. Además, su paso por las giras de Diomedes Díaz dejó como resultado el libro El Inmortal, una mirada desde adentro a una de las figuras más influyentes de la música colombiana.

Mucho más que algoritmos

En un momento en el que la industria musical gira alrededor de plataformas, tendencias y métricas, historias como la de Vicsari recuerdan que detrás de cada fenómeno también hay personas que entienden el contexto cultural. Porque antes de ser global, la música necesita significado. Y para cruzar fronteras, no basta con sonar: también hay que conectar.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar