La Selección Colombia cerró su participación en el Mundial 2026 este martes tras caer 4-3 en la definición por penaltis ante Suiza, luego de igualar 0-0 durante los 120 minutos de juego en el estadio de Vancouver. El equipo dirigido por Néstor Lorenzo se despidió en los octavos de final, en un partido cerrado y de alta tensión que mantuvo la ilusión hasta el último cobro.
Un partido cerrado y sin goles en Vancouver
El encuentro estuvo marcado por la cautela, la intensidad y los pocos espacios. Colombia buscaba volver a los cuartos de final de una Copa del Mundo, instancia a la que llegó en Brasil 2014, cuando firmó su mejor presentación en el torneo. Sin embargo, Suiza, un equipo ordenado y físico, resistió durante el tiempo reglamentario y la prórroga, llevando la clasificación al punto penal.
El desarrollo del juego no tuvo goles en los 90 minutos ni en el alargue, pese a que ambos equipos tuvieron aproximaciones. Colombia intentó sostener el control con James Rodríguez como capitán, mientras Suiza se mantuvo firme en defensa. La exigencia aumentó con el paso de los minutos, pero el empate sin goles mantuvo la tensión hasta el final de la prórroga.
La tanda de penaltis: errores que pesaron
La tanda empezó con Colombia al frente. Juan Fernando Quintero abrió la serie y convirtió para poner el 1-0. Luego, Granit Xhaka igualó para Suiza. El primer golpe fuerte para la Tricolor llegó en el segundo cobro colombiano, cuando Dávinson Sánchez falló su lanzamiento. Después, Zeki Amdouni anotó y puso en ventaja a los europeos.
Jaminton Campaz mantuvo con vida a Colombia al convertir su penalti para el 2-2, mientras Manuel Akanji falló para Suiza. El equipo nacional tuvo entonces una oportunidad de recuperar terreno, pero Juan Camilo ‘Cucho’ Hernández también erró su cobro. Ese fallo volvió a inclinar la serie hacia el conjunto suizo, que encontró en Cedric Itten el gol del 3-2.
Luis Díaz asumió el quinto cobro colombiano y anotó para empatar 3-3, dejando la presión sobre el último lanzamiento de Suiza. Rubén Vargas convirtió y selló el 4-3 definitivo, terminando con el sueño colombiano y enviando a Suiza a los cuartos de final del Mundial 2026.
Impacto de la eliminación
La eliminación deja a Colombia en octavos de final, pese a haber competido en un partido parejo y sin goles durante 120 minutos. El equipo de Néstor Lorenzo no pudo convertir las oportunidades necesarias en el juego y pagó caro dos fallos en la tanda. En este tipo de definiciones, la eficacia pesa tanto como el rendimiento previo, y Suiza fue más precisa en el momento decisivo.
El golpe deportivo también tiene un componente emocional. La Selección llegaba al duelo con la expectativa de igualar su mejor actuación mundialista y de dar un paso adicional en Norteamérica 2026. La referencia de Brasil 2014 seguía presente como punto de comparación, especialmente por el recuerdo de aquel equipo que alcanzó los cuartos de final y dejó una huella profunda en la afición colombiana.
Esta vez, el camino se cerró en Vancouver. Colombia no perdió durante el desarrollo del partido, pero quedó por fuera desde el punto penal, el escenario más dramático del fútbol. La igualdad 0-0 dejó la sensación de un duelo equilibrado, pero la tanda terminó marcando la diferencia entre la continuidad y la despedida.
Suiza, por su parte, tomó el último cupo hacia los cuartos de final y prolongó su participación en el torneo. Para Colombia, el resultado representa el final de una campaña que mantuvo viva la ilusión hasta el último cobro, pero que no alcanzó para superar a un contrincante exigente. La Tricolor se despide del Mundial 2026 con una eliminación ajustada, definida por detalles y por una tanda que volvió a poner al país frente a la crudeza de los penaltis.



