La conectividad aérea entre Colombia y México registró su mayor repunte durante los primeros días del Mundial de Fútbol 2026, según un informe de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) elaborado con datos de la Official Airline Guide (OAG).
Incremento progresivo de frecuencias y sillas
Entre el 12 y el 16 de junio, las frecuencias diarias hacia territorio mexicano pasaron de 17 a 24 vuelos, mientras la oferta de sillas creció de poco más de 3.000 a 4.327. El repunte coincidió con los días previos al primer partido de la Selección Colombia disputado en México.
El 12 de junio, las frecuencias crecieron un 24% frente al mismo día de 2025, con un salto de 17 a 21 vuelos diarios y un incremento del 22% en sillas disponibles, hasta llegar a 3.726. Tres días después, la variación llegó a 35% en frecuencias y 34% en sillas, con 23 vuelos y 4.096 asientos ofrecidos hacia el país anfitrión.
Declaraciones de IATA sobre la capacidad de respuesta
Paula Bernal, Country Manager de IATA en Colombia, atribuyó ese comportamiento a la capacidad de las aerolíneas que atienden la ruta. "El sector aéreo colombiano está demostrando que tiene capacidad de respuesta ante eventos de alta convocatoria como el Mundial. La escalada progresiva en frecuencias y sillas disponibles a lo largo de los primeros días del torneo refleja la madurez operativa de las aerolíneas que sirven la ruta Colombia–México y la solidez de un mercado que sabe adaptarse cuando las circunstancias lo exigen".
Cada aumento en frecuencias trajo consigo un aumento proporcional en sillas, sin desfases entre ambas variables. Esa correlación, según IATA, refleja una operación coordinada por parte de las aerolíneas, que ajustaron su oferta con anticipación al calendario del torneo en lugar de reaccionar sobre la marcha ante la demanda.
Pico máximo el 16 de junio
El 16 de junio, un día antes del primer partido de Colombia en México, se convirtió en el punto más alto del periodo analizado. Ese día se operaron 24 frecuencias diarias, un 41% más que en la misma fecha de 2025, cuando la cifra se mantenía en diecisiete vuelos. La oferta de sillas también alcanzó su tope, con 4.327 asientos frente a los 3.002 del año anterior, un incremento del 44% que representó 1.325 sillas adicionales en un solo día.
La base de comparación de 2025 fue idéntica los tres días revisados por IATA, con 17 frecuencias diarias constantes, algo que la entidad relaciona con la ausencia de un evento equivalente al Mundial en ese periodo. Es decir, la ruta Colombia–México no solo ganó capacidad, sino que lo hizo de manera acelerada en apenas 5 días, un ritmo que en el negocio aéreo suele tomar meses.
Crecimiento sostenido más allá del Mundial
Al revisar el periodo completo de junio y julio de 2026 frente al mismo lapso de 2025, el promedio de frecuencias diarias subió 6,2%, mientras la capacidad en sillas disponibles creció 4,6%. Ambas cifras confirman que el mercado se mantuvo por encima de los niveles del año anterior más allá del pico puntual del 16 de junio.
Ese comportamiento sugiere que el Mundial actuó como catalizador de una tendencia que ya venía consolidándose en la ruta bilateral, más que como un fenómeno aislado y pasajero. Para el sector aéreo, el reto ahora es sostener ese nivel de operación una vez pase el interés futbolístico, en un mercado donde la demanda entre ambos países también está impulsada por turismo, negocios y visitas familiares durante todo el año.



