Estados Unidos y Bélgica se verán las caras este lunes 6 de julio en el Lumen Field de Seattle, en un partido correspondiente a los octavos de final del Mundial 2026. El encuentro, programado para las 7:00 p. m. (hora de Colombia), ha generado una gran expectativa, pero también una fuerte controversia que envuelve al presidente Donald Trump y a la FIFA.
La polémica habilitación de Folarin Balogun
El delantero estadounidense Folarin Balogun recibió una tarjeta roja en el partido anterior, pero fue habilitado para jugar este encuentro. Según informaciones, la intervención del presidente Donald Trump habría influido en la decisión de la FIFA, lo que desató una ola de críticas. La situación ha puesto a la FIFA en el centro del debate, cuestionando la transparencia y la imparcialidad en el manejo de las sanciones disciplinarias.
El camino de ambos equipos en el torneo
Estados Unidos llegó a esta instancia como líder de su grupo tras vencer a Paraguay y Australia, y luego eliminó 2-0 a Bosnia y Herzegovina en los dieciseisavos de final. Por su parte, Bélgica fue de menos a más: cerró la fase de grupos con una goleada sobre Nueva Zelanda y en los dieciseisavos remontó un intenso 3-2 contra Senegal. Ambos equipos llegan con dinámicas distintas, pero con la misma ambición de avanzar a cuartos de final.
Dónde ver el partido y detalles del encuentro
El partido se disputará en el Lumen Field de Seattle, Washington, a las 7:00 p. m. (hora de Colombia). La transmisión estará a cargo de DSports (DGO) y Paramount+. Los aficionados podrán seguir el minuto a minuto a través de las plataformas digitales de El Espectador.
El ambiente en Seattle es de máxima tensión, con una fuerte presencia de medios internacionales cubriendo no solo el aspecto deportivo, sino también el escándalo extradeportivo. La selección estadounidense confía en su poder ofensivo, mientras que Bélgica buscará hacer valer su experiencia en torneos internacionales.
Diego Alejandro Daza Gómez, periodista de El Espectador, señaló: “La habilitación de Balogun ha generado un debate ético y deportivo. La FIFA deberá aclarar los criterios utilizados para tomar esta decisión, que ha sido vista como un favoritismo hacia el país anfitrión”.
El partido promete emociones y un alto nivel competitivo, pero la sombra de la polémica política y administrativa lo convierte en uno de los encuentros más comentados del Mundial 2026.



