Los gremios agroexportadores de Colombia han encendido las alarmas ante la fuerte caída del dólar y la consecuente apreciación del peso, que está erosionando la competitividad de sus productos en los mercados internacionales. Según la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), la tasa de cambio ha caído más de un 15% en lo que va del año, ubicándose por debajo de los 3.800 pesos por dólar, un nivel que no se veía desde mediados de 2021.
Impacto en las exportaciones agropecuarias
El presidente de Analdex, Javier Díaz, señaló que “esta revaluación del peso está afectando gravemente la rentabilidad de los exportadores, especialmente del sector agropecuario, que opera con márgenes muy ajustados”. Díaz explicó que los productores de café, banano, flores y aguacate, entre otros, ya están sintiendo el golpe en sus ingresos, pues reciben menos pesos por cada dólar que venden.
De acuerdo con cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), las exportaciones agropecuarias cayeron un 8% en el primer trimestre del año en comparación con el mismo período de 2023. Aunque la caída responde a múltiples factores, los gremios atribuyen una parte significativa a la pérdida de competitividad cambiaria.
Factores detrás de la apreciación del peso
La fortaleza del peso colombiano se explica por varios factores: el alto precio del petróleo, que impulsa las exportaciones minero-energéticas; las remesas récord que ingresan al país; y la confianza de los inversionistas extranjeros, que han aumentado su entrada de capitales. Además, la Reserva Federal de Estados Unidos ha mantenido tasas de interés altas, pero el mercado anticipa una pronta reducción, lo que ha debilitado al dólar globalmente.
El ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, ha dicho que la apreciación del peso es una “buena noticia” para la inflación, ya que abarata las importaciones. Sin embargo, los exportadores no comparten ese optimismo. “Para nosotros, un dólar barato es una mala noticia”, afirmó Díaz.
Reacciones del sector agroexportador
La Asociación de Bananeros de Colombia (Augura) indicó que el dólar bajo está reduciendo sus ingresos en al menos un 10%. “El banano es uno de los productos más sensibles al tipo de cambio, porque se vende en dólares y los costos de producción están en pesos”, explicó el presidente de Augura, Jorge Enrique Bedoya. Bedoya agregó que, si la tendencia continúa, muchas fincas bananeras podrían volverse inviables.
Por su parte, la Federación Nacional de Cafeteros también expresó su preocupación. El gerente técnico, Hernando Duque, señaló que “el café colombiano compite con países como Brasil y Vietnam, cuyas monedas se han depreciado frente al dólar, lo que nos pone en desventaja”. Duque pidió al Gobierno medidas de apoyo, como la ampliación de líneas de crédito y la reducción de costos logísticos.
Medidas solicitadas al Gobierno
Los gremios han solicitado al Ministerio de Comercio, Industria y Turismo la implementación de mecanismos de estabilización cambiaria, como la creación de un fondo de cobertura cambiaria para exportadores. También piden una reducción de los costos de transporte y energía, que son los principales componentes de los costos de producción.
El ministro de Comercio, Germán Umaña, se ha mostrado receptivo, pero ha recordado que el tipo de cambio es determinado por el mercado y que el Gobierno no puede intervenir directamente. “Estamos evaluando opciones para mejorar la competitividad sistémica, no solo cambiaria”, dijo Umaña en una reunión con los gremios.
Perspectivas a futuro
Los analistas prevén que el dólar se mantendrá en niveles bajos durante los próximos meses, a menos que ocurra un shock externo. Esto significa que los agroexportadores deberán ajustar sus estrategias para sobrevivir. Algunas empresas ya están explorando la diversificación de mercados hacia países con monedas más fuertes, como los de la Unión Europea, o la reducción de costos mediante la adopción de tecnologías más eficientes.
Sin embargo, para muchos pequeños productores, las opciones son limitadas. “Necesitamos acciones concretas del Gobierno, no solo discursos”, concluyó Javier Díaz. La caída del dólar se ha convertido en el principal dolor de cabeza del sector agroexportador colombiano, que ve cómo sus esfuerzos por crecer se diluyen con la apreciación del peso.



