Colombia tiene un potencial simple agregado de US$2.842 millones en exportaciones hacia Venezuela, de acuerdo con un informe de la Dirección de Asuntos Económicos de Analdex (Asociación Nacional de Comercio Exterior). El estudio identificó oportunidades comerciales de corto plazo entre ambos países, cruzando la demanda importadora venezolana con la oferta exportable colombiana en 2025.
Metodología del análisis
El informe precisó que el resultado debe interpretarse como una "medición de coincidencia comercial" y no como una estimación automática de ventas. El ejercicio partió de estadísticas de Trade Map y, para Venezuela, de estadísticas espejo, debido a la complejidad de la información comercial disponible. Se identificaron productos que Venezuela importa y que Colombia ya exporta a otros mercados.
El cruce encontró 99 subpartidas comunes entre los 250 principales bienes importados por Venezuela y los 250 principales bienes exportados por Colombia en 2025. Esos productos representaron importaciones venezolanas por US$5.130,9 millones y exportaciones colombianas por US$7.577,5 millones.
Principales sectores de oportunidad
Según el informe, las coincidencias explican el 36,5% de las importaciones totales de Venezuela (según estadísticas espejo) y el 15,1% de las exportaciones totales de Colombia. El potencial simple agregado, calculado como el menor valor entre lo que importa Venezuela y lo que exporta Colombia en cada subpartida, ascendió a US$2.842 millones.
Los 12 productos de prioridad alta concentraron US$1.056,9 millones, equivalentes al 37,2% del potencial total. Otros 23 productos fueron clasificados como prioridad media-alta, con US$753,5 millones, mientras que 64 productos de prioridad media sumaron US$1.031,6 millones.
Agroalimentos, maquinaria y químicos lideran los rubros
El principal bloque de oportunidad está en agroalimentos, bebidas e insumos alimentarios, con 22 productos y un potencial simple de US$764,4 millones (26,9% del total). Este grupo incluye preparaciones alimenticias, azúcares, confitería, aceites de soya y palma, productos de panadería, arroz, lácteos, conservas de atún, alimentos para animales y salsas.
El segundo grupo corresponde a vehículos, autopartes, maquinaria y equipo, también con 22 productos y un potencial de US$579,2 millones (20,4%). Allí aparecen automóviles, vehículos de carga, motocicletas, neumáticos, baterías, refrigeradores, lavadoras, equipos de telecomunicaciones, bombas, conductores eléctricos, transformadores, tableros de control, filtros, electrodomésticos y grupos electrógenos.
El sector de químicos, aseo, cosméticos y cuidado personal reúne 16 productos y registra un potencial de US$383,7 millones. El informe destaca preparaciones tensoactivas y detergentes, jabones, cosméticos, preparaciones capilares, dentífricos, perfumes, desodorantes, herbicidas, insecticidas, pinturas, abonos y otros químicos industriales.
Otro bloque relevante es el de plásticos, empaques y petroquímica, con 13 productos y un potencial de US$288,2 millones. Allí figuran resinas como polipropileno, PET, polietileno, polímeros acrílicos y poliéteres, además de artículos de plástico, láminas, vajilla, sacos, bolsas, botellas, cintas y otras formas planas.
Salud y construcción ganan peso tras terremotos en Venezuela
El informe advierte que el análisis se da en un contexto sensible para Venezuela, tras los terremotos consecutivos ocurridos el 24 de junio de 2026. Esa coyuntura elevó las necesidades de atención médica, bienes esenciales, agua y saneamiento, infraestructura, vivienda, dotación del hogar y equipos para reconstrucción.
En ese escenario, el sector de salud, farmacéuticos e insumos médicos gana relevancia. Aunque contiene solo cuatro productos, su potencial simple alcanza US$263,7 millones. El grupo incluye medicamentos en general, medicamentos con antibióticos, instrumentos y aparatos médicos, además de productos de higiene esencial como pañales y toallas sanitarias.
El documento señala que la emergencia aumenta la necesidad de bienes relacionados con atención médica, manejo de lesiones, prevención de enfermedades, higiene y continuidad hospitalaria. Por eso, plantea que este sector debe priorizarse no solo por su valor comercial, sino también por su impacto en la atención humanitaria y la recuperación sanitaria.
También aparece el bloque de construcción, infraestructura y dotación del hogar, con 12 productos y un potencial de US$197,7 millones. En esta categoría se encuentran estructuras y partes de hierro o acero, tubos, elementos estructurales plásticos, muebles metálicos y de madera, aparatos sanitarios, manufacturas de hierro o acero, artículos de mesa y cocina, cascos de seguridad, electrodos y adhesivos.
Otros sectores y consideraciones
El informe agrega que los sectores de salud, construcción, infraestructura, empaques, aseo y equipos eléctricos ganan relevancia relativa por su relación directa con la atención de emergencia, la estabilización de hogares, la continuidad de servicios básicos y la reconstrucción. También menciona oportunidades en energéticos y combustibles, con un potencial simple de US$231,3 millones, y en textil, confecciones, papel y otras manufacturas, con US$133,8 millones.
La relación bilateral cuenta con el Acuerdo de Alcance Parcial de Naturaleza Comercial AAP.C No. 28, vigente desde 2012 y profundizado en 2023. Sin embargo, el documento advierte que aprovechar el potencial identificado requiere articular oferta exportadora, validación normativa, logística fronteriza y condiciones de pago.
El informe concluye que la ejecución comercial debe considerar riesgos como disponibilidad de divisas, mecanismos de pago, costos logísticos, permisos sanitarios y técnicos, requisitos de origen, posibles restricciones por sanciones o cumplimiento financiero, y capacidad de los importadores venezolanos para sostener relaciones comerciales recurrentes. Por eso, el potencial identificado debe servir como base para una agenda de validación sectorial y empresarial, no como una proyección automática de ventas.



