Cuba logró restablecer este domingo su Sistema Electroenergético Nacional (SEN) tras casi 40 horas del más reciente apagón general, aunque la normalización de la red no evitará que más de la mitad del país continúe enfrentando interrupciones del servicio eléctrico durante el horario de mayor consumo.
De acuerdo con la estatal Unión Eléctrica (UNE), la afectación prevista para la tarde y la noche alcanzará al 55 % del territorio nacional, reflejo de una infraestructura que sigue operando con limitaciones pese a la reconexión del sistema.
La red volvió a operar tras casi 40 horas de interrupción
La Unión Eléctrica informó que todas las provincias quedaron nuevamente enlazadas al SEN a las 06:30 de la mañana, hora local, culminando así el proceso de recuperación iniciado después del apagón general registrado el pasado viernes. Se trató de la cuarta caída total del sistema eléctrico cubano en lo que va de 2026.
Según explicó la empresa estatal en sus canales oficiales, el evento se originó por “un fallo en la línea de 220 kilovatios que une las ciudades de Santa Clara y Sancti Spíritus (centro)”, incidente que provocó la desconexión del sistema y obligó a ejecutar las maniobras de restablecimiento de la red.
Aunque el proceso de reconexión concluyó durante la madrugada del domingo, la disponibilidad de generación continúa lejos de cubrir la demanda nacional. Por ello, las autoridades energéticas mantienen programados cortes de electricidad para evitar interrupciones desordenadas del servicio.
Déficit de generación: 1.727 MW frente a una demanda de 3.200 MW
Para la franja de mayor consumo, correspondiente a la tarde y la noche, la UNE proyecta una capacidad de generación de 1.473 megavatios (MW), mientras que la demanda máxima prevista llegará a 3.200 MW. Esa diferencia dejará un déficit de 1.727 MW.
La empresa calcula además que la afectación efectiva será de 1.757 MW, cifra que representa la cantidad de carga que deberá desconectarse mediante apagones programados para preservar la estabilidad del sistema eléctrico durante las horas de mayor exigencia.
Este panorama significa que, pese al restablecimiento técnico del SEN, amplias zonas del país continuarán experimentando interrupciones del suministro eléctrico a lo largo de la jornada, especialmente en los momentos de mayor consumo residencial.
Infraestructura con limitaciones: siete termoeléctricas fuera de servicio
La situación del sistema eléctrico cubano responde también a las dificultades que enfrenta el parque de generación. Este domingo permanecen fuera de servicio siete de las 16 unidades termoeléctricas del país debido a averías o trabajos de mantenimiento, lo que reduce de manera significativa la capacidad disponible.
Las centrales termoeléctricas representan alrededor del 40 % de la matriz energética cubana y funcionan principalmente con crudo nacional. Sin embargo, muchas de estas instalaciones acumulan varias décadas de operación y no han recibido las inversiones necesarias para su modernización, circunstancia que ha derivado en fallas recurrentes y prolongadas salidas de servicio.
A esas limitaciones se suma la situación del otro 40 % de la generación nacional, correspondiente a los motores de generación distribuida, que requieren diésel y fueloil importados para operar. Una parte importante de esa capacidad permanece detenida por la escasez de combustible.
Las autoridades cubanas atribuyen esa falta de materias primas a la presión ejercida por Estados Unidos sobre el suministro petrolero hacia la isla desde comienzos de este año, un escenario que ha reducido la disponibilidad de combustibles para mantener en funcionamiento la infraestructura energética.
Fuentes renovables y gas: el 20 % restante de la matriz
El 20 % restante de la matriz eléctrica del país proviene de la producción con gas y de fuentes renovables. En este último segmento, Cuba ha impulsado proyectos con apoyo de China para incrementar la participación de tecnologías limpias dentro del sistema eléctrico nacional.
Pese a esos esfuerzos, la capacidad instalada continúa siendo insuficiente para compensar las limitaciones de las centrales termoeléctricas y de los motores de generación, lo que mantiene una brecha significativa entre la energía disponible y el consumo requerido por la población y las actividades económicas.
Crisis energética: cortes prolongados y protestas en las calles
La isla atraviesa una crisis energética que se profundizó desde mediados de 2024 y que, según ha reconocido el propio Gobierno cubano, mantiene al Sistema Electroenergético Nacional en una situación “crítica”.
Los efectos de ese escenario se reflejan en los prolongados apagones que enfrentan distintas regiones del país. En La Habana se han registrado cortes superiores a 35 horas consecutivas, mientras que en otras provincias algunos sectores han permanecido hasta tres días continuos sin suministro eléctrico.
Las interrupciones también han impactado el acceso a otros servicios básicos que dependen del funcionamiento de la red eléctrica, como el abastecimiento de agua y la conservación de alimentos, aspectos que forman parte de las principales preocupaciones expresadas por la población.
En ese contexto, diferentes ciudades han registrado manifestaciones de ciudadanos que reclaman el restablecimiento de los servicios esenciales. Las protestas, principalmente de carácter pacífico y concentradas en la capital cubana, incluyen cacerolazos, bloqueos de calles y quema de basura como formas de expresar el descontento.
Recuperación integral requeriría inversiones de hasta 10.000 millones de dólares
Mientras las autoridades avanzan en la recuperación del sistema tras el más reciente apagón nacional, las limitaciones de generación obligan a mantener un esquema de desconexiones programadas para administrar la energía disponible y reducir el riesgo de nuevas fallas generalizadas.
Diversos cálculos independientes estiman que la recuperación integral de la infraestructura eléctrica cubana requeriría inversiones de entre 8.000 y 10.000 millones de dólares, recursos destinados a modernizar las centrales de generación, fortalecer la red de transmisión e incrementar la capacidad instalada para responder a la demanda del país.



