Colombia: pequeños negocios y crédito, claves para el crecimiento económico
Pequeños negocios y crédito, claves para el crecimiento de Colombia

El crecimiento económico de Colombia en los próximos cuatro años dependerá en gran medida de la capacidad para fortalecer los pequeños negocios que sostienen la actividad productiva en las regiones, según un análisis de Banco W. El informe plantea que ampliar el acceso al crédito productivo, acompañado de educación financiera, digitalización y mayor presencia territorial, será determinante para reducir brechas regionales e impulsar el desarrollo económico del país.

Brechas persistentes entre zonas urbanas y rurales

El documento cobra relevancia en un momento en que Colombia inicia un nuevo periodo presidencial y enfrenta diferencias persistentes entre zonas urbanas y rurales. Aunque la pobreza monetaria nacional se ubicó en 28% durante 2025, en los centros poblados y el área rural dispersa alcanzó 39,5%, mientras que en las cabeceras municipales fue de 24,6%. Esta brecha refleja las dificultades que aún enfrentan miles de pequeños productores, comerciantes y trabajadores independientes para acceder a oportunidades de crecimiento.

Para Banco W, esas diferencias no responden únicamente a los niveles de ingreso. También están relacionadas con la informalidad, la baja productividad, las dificultades para acceder a mercados, la falta de infraestructura, la limitada tenencia formal de la tierra y el acceso desigual a mecanismos de financiación para pequeños productores y micronegocios. Ese conjunto de factores limita la capacidad de las economías regionales para crecer de manera sostenida.

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Crédito productivo como herramienta de desarrollo

José Alejandro Guerrero, presidente de Banco W, considera que ampliar el acceso al sistema financiero debe convertirse en una prioridad de la política económica. "Cerrar brechas también implica ampliar el acceso al sistema financiero en las regiones, pero con educación financiera para que el crédito productivo se traduzca en mejores decisiones de negocio. Esa combinación es la que permite que la financiación no sea solo un desembolso, sino una herramienta para fortalecer la base productiva de los territorios", afirmó Guerrero.

El informe sostiene que la inclusión financiera continuará siendo una de las herramientas más importantes para impulsar a empresarios, trabajadores independientes y pequeños productores durante los próximos años. Sin embargo, advierte que el crédito por sí solo no garantiza mejores resultados. La financiación necesita responder a las condiciones económicas de cada territorio y acompañarse de herramientas que permitan a los negocios crecer de manera sostenible.

Presencia territorial y educación financiera

Dentro de esa estrategia, Banco W identifica la presencia territorial como uno de los principales habilitadores del desarrollo económico. La entidad explica que contar con una red cercana facilita ofrecer productos adaptados a las necesidades de pequeños comercios, unidades agrícolas, transportadores y negocios familiares, segmentos que suelen tener mayores dificultades para acceder a servicios financieros tradicionales.

El análisis también destaca el papel de la educación financiera práctica. Enseñar a los microempresarios a separar las finanzas del hogar y del negocio, calcular correctamente sus costos, planear pagos, generar ahorro y evaluar su capacidad real de endeudamiento permite que el crédito productivo contribuya al fortalecimiento de las empresas y no se convierta simplemente en una obligación financiera adicional.

Digitalización y nuevas oportunidades

La entidad también considera que el uso responsable de nuevas tecnologías facilita el acceso a servicios financieros, simplifica pagos y consultas, reduce costos operativos y mejora la trazabilidad de los ingresos de pequeños empresarios y trabajadores independientes. No obstante, aclara que estas herramientas deben complementar, y no reemplazar, la atención cercana que muchos emprendedores todavía requieren en las regiones.

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El estudio plantea que el uso de información alternativa puede convertirse en un mecanismo para ampliar el acceso al crédito formal. Muchos microempresarios no cuentan con un historial bancario tradicional, pero sí registran actividad económica, pagos recurrentes y movimientos digitales que permiten construir un perfil más completo sobre su capacidad de pago. Incorporar este tipo de información ayudaría a que más negocios ingresen al sistema financiero formal.

Más allá del crédito: ahorro, seguros y canales digitales

A ello se suma la necesidad de ofrecer un portafolio más amplio que vaya más allá del crédito. Banco W considera que productos como ahorro, seguros, giros y canales digitales permiten a los micronegocios proteger sus ingresos, planear inversiones y enfrentar eventualidades, fortaleciendo así su estabilidad financiera y su capacidad para sostener el crecimiento en el tiempo.

Con todo lo anterior, el documento concluye que fortalecer las economías regionales será uno de los desafíos más importantes del próximo cuatrienio. El crecimiento económico nacional dependerá en buena medida de la capacidad para desarrollar el potencial productivo de miles de pequeños negocios que hoy enfrentan barreras para acceder a financiación, capacitación y herramientas de desarrollo empresarial.

Llamado a mirar hacia las regiones

Claudia Fernanda Muñoz, gerente de Microfinanzas de Banco W, sostiene que el país debe mirar con mayor atención a esos actores económicos. "Si Colombia quiere aumentar su crecimiento, debe mirar con más fuerza hacia las regiones y los negocios que sostienen la economía local. Allí hay una base productiva que, con mejores condiciones, puede ayudar a cerrar brechas y dinamizar la economía nacional", afirmó Muñoz.