Reducción de jornada laboral: ¿es legal que bajen el salario?
Reducción de jornada laboral: ¿es legal bajar el salario?

El 15 de julio de 2026, las empresas en Colombia deberán implementar la jornada laboral máxima de 42 horas semanales, según lo establece la Ley 2101 de 2021. Esta reforma ha generado dudas entre trabajadores y empleadores sobre si la disminución del tiempo laboral puede implicar también una reducción de salarios. La respuesta normativa es clara: la ley fue diseñada para reducir el tiempo de trabajo sin afectar los ingresos de los empleados.

¿Qué dice la Ley 2101 de 2021 sobre el salario?

La Ley 2101 de 2021, que modificó el artículo 161 del Código Sustantivo del Trabajo, establece que la reducción de la jornada laboral no puede trasladarse a una disminución de los ingresos de los trabajadores. En el texto de la norma se señala que el proceso debe garantizar la continuidad de los derechos laborales, por lo que el salario pactado no se ve afectado por la disminución progresiva de horas. Este principio busca separar de manera explícita el tiempo trabajado de la remuneración mensual acordada.

La ley enfatiza que la reducción de la jornada laboral “no implica una reducción del salario”, una disposición que protege tanto a trabajadores actuales como a sus contratos vigentes. Esto significa que la relación laboral mantiene las mismas condiciones económicas, incluso cuando la carga horaria semanal disminuye de forma progresiva en los próximos años.

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Progresión de la reducción de jornada laboral

El ajuste hacia una jornada de 42 horas semanales se ha venido aplicando de manera escalonada desde 2023, como parte de un proceso diseñado para facilitar la adaptación de las empresas. Hasta 2022, la jornada máxima era de 48 horas semanales, mientras que desde julio de 2023 se redujo a 47 horas, marcando el inicio del cronograma de transición.

El proceso continuó en julio de 2024 con una reducción a 46 horas semanales y avanzó nuevamente en julio de 2025 hasta las 44 horas. El punto final de esta transición está previsto para el 15 de julio de 2026, cuando la jornada máxima quedará fijada en 42 horas semanales. Este esquema progresivo busca dar margen a los empleadores para reorganizar turnos y procesos sin afectar la estabilidad contractual de los trabajadores.

Protección de derechos laborales durante la reducción de jornada

Uno de los ejes centrales de la norma es la protección integral de las condiciones laborales existentes, lo que implica que el ajuste de la jornada no modifica los derechos adquiridos por los trabajadores. La legislación establece que no puede utilizarse la reducción del tiempo de trabajo como argumento para modificar unilateralmente las condiciones salariales previamente acordadas.

En ese sentido, la ley mantiene intactos elementos como el salario mensual, las prestaciones sociales, los aportes a seguridad social, las vacaciones y demás beneficios laborales reconocidos por el sistema colombiano. El valor de la hora ordinaria de trabajo también permanece sin cambios, lo que refuerza la idea de que la reforma no altera la estructura económica de los contratos vigentes.

El diseño de la medida responde a la intención de ampliar el tiempo disponible para actividades personales, familiares y de descanso, sin afectar la remuneración de los trabajadores. Bajo este esquema, la reducción de la jornada laboral se consolida como una transformación del uso del tiempo de trabajo en Colombia, mientras el sistema laboral conserva las garantías económicas y sociales establecidas en la normativa vigente.

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