La decisión del Banco de la República de elevar la tasa de intervención al 12% empezará a sentirse con mayor fuerza en el bolsillo de los colombianos durante el segundo semestre, especialmente en tarjetas de crédito, préstamos de consumo y compras diferidas, según advierte un análisis de Russell Bedford Colombia. El estudio señala que el efecto se trasladará gradualmente al sistema financiero y obligará a los hogares a replantear el manejo de sus deudas.
Impacto progresivo en el segundo semestre
El análisis sostiene que el impacto no será inmediato, pero sí progresivo. Los aumentos de tasas registrados durante el primer semestre, incluida la reciente subida al 12%, continuarán reflejándose en los extractos bancarios durante julio, agosto y septiembre. En ese escenario, las familias con saldos pendientes enfrentarán un costo mayor por financiar sus obligaciones, justo cuando la inflación sigue presionando el presupuesto de los hogares.
Hace apenas unos meses, el mercado esperaba una reducción gradual en el costo del dinero durante la segunda mitad de 2026. Sin embargo, el comportamiento de la inflación modificó ese panorama y llevó al Banco de la República a endurecer nuevamente su política monetaria. Para Russell Bedford Colombia, ese cambio obliga a replantear las expectativas sobre el crédito para lo que resta del año.
Crédito más caro: el impacto llegará durante el segundo semestre
"El mercado entró a 2026 apostando a que el crédito se abarataría en la segunda mitad del año. Esa apuesta se canceló: el semestre arranca con la tasa más alta desde 2024 y el alivio quedó reprogramado para 2027", afirmó Roger Román Sánchez, CEO de Russell Bedford Colombia.
Estos expertos también explican que la tasa de intervención pasó de 9,25% al comienzo del año a 11,25% en marzo y ahora alcanzó el 12%. A esto se suma que el Índice de Precios al Consumidor llegó a 5,84% anual en mayo, casi el doble de la meta del Banco de la República. Aunque algunos alimentos comenzaron a moderarse, el estudio destaca que los servicios continúan ejerciendo presión sobre la inflación.
Rubros que presionan la inflación
Entre esos rubros aparecen restaurantes y hoteles, con un aumento anual de 9,62%; salud, con 8,35%; y educación, con 7,58%, cifras que, según el documento, ayudan a explicar por qué todavía no existen condiciones para una reducción rápida en las tasas de interés.
Tarjetas de crédito y préstamos de consumo sentirán primero el aumento
El estudio identifica a las tarjetas de crédito como uno de los productos que más resentirán el nuevo escenario financiero. La Superintendencia Financiera certificó al cierre de junio un interés bancario corriente de 19,19% efectivo anual para crédito de consumo y ordinario, lo que ubica los intereses máximos alrededor de 28,79% efectivo anual.
En ese contexto, Russell Bedford Colombia advierte que diferir compras pequeñas durante muchos meses, financiar mercado, viajes, tecnología o limitarse a pagar el valor mínimo de la tarjeta puede convertir una obligación manejable en una deuda prolongada y más costosa.
"Lo más engañoso de este ciclo es el rezago: los aumentos de tasa de los primeros meses todavía se están trasladando a las tarjetas y a los créditos de consumo. El bolsillo sentirá lo más duro en el segundo semestre, aunque el Banco ya no suba más", señaló Román Sánchez.
Tasas altas también abren oportunidades para quienes pueden ahorrar
Los expertos también identifican un efecto distinto para los hogares que cuentan con recursos disponibles. En un entorno de tasas elevadas, instrumentos de bajo riesgo como los certificados de depósito a término (CDT) vuelven a ofrecer rendimientos más atractivos que en los últimos años, convirtiéndose en una alternativa para quienes no tienen deudas costosas.
No obstante, el estudio enfatiza que la prioridad para la mayoría de los hogares debe seguir siendo el manejo responsable de sus obligaciones financieras. Recomienda revisar los extractos completos, comparar las tasas entre créditos, priorizar el pago de las deudas más costosas, evitar nuevas compras financiadas a largo plazo y renegociar saldos antes de que el efecto de las tasas termine de trasladarse completamente al sistema financiero.
"Para el deudor es un semestre defensivo; para el ahorrador disciplinado es la mejor ventana de CDT en años. Pocas veces el dinero quieto ha rendido tanto", concluyó el CEO de Russell Bedford Colombia.
De esta forma, mientras se conocen los próximos datos de inflación y evolucionan las expectativas del mercado, para este equipo de analistas, la clave estará en proteger el flujo de caja y evitar que el mayor costo del crédito reduzca aún más el ingreso disponible de los hogares.



