El Banco de la República retomó este martes un camino conocido: un alza en su tasa de interés, acompañada de una decisión ampliamente dividida entre los siete miembros de su junta directiva. La junta anunció un incremento de 75 puntos básicos, que en general se alineó con la vasta mayoría de expectativas del mercado, aunque superó en volumen las previsiones de algunos analistas. Con este incremento, las tasas de interés del Banco llegan a 12%.
Detalles de la decisión
La medida, que busca contener las presiones inflacionarias, fue aprobada con una mayoría ajustada. Según fuentes cercanas a la junta, cuatro miembros votaron a favor del aumento, mientras que tres se opusieron, argumentando que el impacto en la economía real podría ser negativo. Este nivel de división refleja la incertidumbre sobre el rumbo de la política monetaria en un contexto de inflación persistente.
Reacción del Gobierno
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien forma parte de la junta directiva del Banco, aseguró que el Gobierno no está de acuerdo con la decisión. "Consideramos que el aumento de tasas no es la herramienta más adecuada en este momento, dado que la inflación está siendo impulsada por factores de oferta y no por demanda", declaró Ávila. El ministro añadió que el Ejecutivo aboga por medidas complementarias para mitigar el impacto en el consumo y la inversión.
Implicaciones económicas
Este es el primer incremento de tasas después de una pausa de dos meses, y lleva la tasa de referencia a su nivel más alto desde 2008. Analistas del sector financiero prevén que el Banco podría continuar con alzas moderadas en las próximas reuniones, dependiendo de la evolución de la inflación y la actividad económica. La decisión de este martes impactará inmediatamente en el costo del crédito para hogares y empresas, así como en las tasas de los depósitos bancarios.
Según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), la inflación interanual se ubicó en 11,2% en febrero, superando la meta del Banco de la República de 3% ± 1 punto porcentual. El Emisor busca con esta medida anclar las expectativas inflacionarias y evitar un desanclaje mayor.



