Ocho meses después del arranque de la operación masiva del sistema de pagos inmediatos interoperables de Colombia, Bre-B, el crecimiento de la informalidad y el uso generalizado del efectivo empieza a alejarse de la realidad de todos los colombianos. Incluso antes de que su despliegue fuera oficial, ya había 78 millones de llaves registradas. En sus primeros seis meses, el número fue superado por 100 millones, y hasta el 24 de junio, la cifra ascendía a más de 108 millones.
Adopción masiva en cifras
Este panorama expone una adopción masiva con cerca de 35 millones de usuarios, que registran un acumulado de más de 1.000 millones de transacciones. Según el Centro de Estudios Económicos de Colombia, Anif, el sistema PIX de Brasil tuvo una expansión más moderada en términos de penetración respecto al colombiano, alcanzando cifras similares varios trimestres después de su lanzamiento. Esto ha llevado a algunos analistas a sostener que el arranque colombiano es proporcionalmente más rápido.
Infraestructura tecnológica clave
Los avances de infraestructura tecnológica financiera han sido un tema clave para la adopción del nuevo sistema de pagos. “Si lo contrastamos justamente con esas experiencias, un Pix en Brasil, un UPI en la India, y algunos países asiáticos, esos primero cinco o seis meses de operación, Bre-b tiene un arranque importante, tiene un número de llaves y una transaccionalidad creciente”, explica Ana María Prieto, directora de Sistemas de Pago del Banco de la República.
Prieto explicaba que bancos centrales de países como Perú, Bolivia, Ecuador, por mencionar algunos, ya están en revisión y discusión de qué hacer con los pagos inmediatos. “¿Cuál debería ser la aproximación? Si montar un sistema tipo Pix, o más tipo Bre-b, en donde se combinan actores privados y públicos para lograr construir sobre lo que el mercado ya tiene”, explica.
Factores determinantes
El mismo Banco de la República señala que el aprovechamiento de los adelantos en materia digital por parte de las instituciones financieras ha sido un factor determinante para la correcta fundamentación del sistema. También es importante destacar la ampliación previa que de forma paralela ha tenido la cobertura de conectividad, la dotación de dispositivos móviles y la cultura digital, aspectos necesarios para el aprovechamiento del sistema.
Evolución de montos y transacciones
A corte del 20 de abril de 2026, los datos de Bre-b hablan de una adopción en constante crecimiento. Durante los primeros días de operación, los montos diarios transferidos no superaban los $500.000 millones. Hacia diciembre de 2025, el sistema ya movía entre $0,5 billones y $1 billón al día. Para marzo de 2026, los registros mostraban picos cercanos a los $1,2 billones en un solo día hábil, a través de volúmenes transaccionales de hasta 5,8 millones de movimientos por día. Además, para febrero de 2026, las operaciones en el rango de $10.000 a $50.000 concentraban cerca de 40% del total.



