La creciente dependencia de Colombia del gas natural importado está reconfigurando el panorama energético del país y elevando el protagonismo del Gas Licuado de Petróleo (GLP) como alternativa para atender la demanda industrial.
Récord en importaciones y presión sobre el mercado
Durante la primera semana de junio de 2026, las importaciones representaron el 32% del consumo nacional de gas, el nivel más alto registrado hasta ahora, mientras las proyecciones apuntan a un déficit que podría llegar al 39% de la demanda durante el año. Las cifras consolidadas por la Bolsa Mercantil de Colombia, SEGAS y la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) muestran que el país importó en promedio 320 GBTU diarios durante la primera semana de junio, un volumen sin precedentes.
Este comportamiento coincide con las proyecciones de Moody’s, que anticipan un déficit de gas natural equivalente al 39% de la demanda nacional en 2026, un escenario que incrementa la necesidad de diversificar las fuentes de abastecimiento para el sector productivo.
Costos y riesgo de El Niño
La mayor participación del gas importado también tiene efectos sobre los costos del suministro. Entre junio y agosto, el precio de la molécula de gas puesta en Cartagena alcanzará valores cercanos a los US$18,4 por millón de BTU, de acuerdo con cifras divulgadas por el especialista Sergio Cabrales. Ese comportamiento refleja la presión económica asociada a cubrir la demanda nacional mediante compras en el mercado internacional.
A esta coyuntura se suma la posibilidad de que durante el segundo semestre se presente el fenómeno de El Niño. En un sistema eléctrico cuya generación depende principalmente de los embalses, una reducción de los aportes hídricos elevaría la necesidad de generación térmica y, con ello, aumentaría el consumo de gas natural. Ese escenario implicaría una mayor competencia por el combustible disponible y una priorización del suministro hacia las plantas encargadas de producir electricidad.
El GLP amplía su participación en la industria
En medio de ese contexto, el GLP ha incrementado su presencia como fuente energética para diferentes actividades industriales. Según cifras de Gasnova, entre enero y abril de 2026 este mercado registró un crecimiento de 18,7%, con ventas promedio mensuales de 77.000 toneladas. El incremento ha estado impulsado principalmente por empresas que sustituyeron el gas natural por GLP para mantener la continuidad de sus operaciones.
Sectores como alimentos y bebidas, construcción, metalmecánica, vidrio, papel y cartón hacen parte de las industrias que han incorporado este combustible dentro de sus procesos productivos. La posibilidad de contar con un suministro disponible, sumada a tiempos de implementación más cortos frente a otras alternativas energéticas, ha permitido que estas compañías respondan con mayor rapidez a los cambios en el mercado.
Infraestructura de importación en desarrollo
Mientras tanto, los proyectos que buscan ampliar la capacidad nacional de importación de gas natural avanzan a un ritmo que mantiene la expectativa sobre el abastecimiento durante el segundo semestre. La Regasificadora del Pacífico, en Buenaventura, con capacidad de 60 GBTUD, entraría en operación en noviembre de 2026, mientras que el proyecto de Frontera Energy en Puerto Bahía, con capacidad de 126 GBTUD, iniciaría operaciones durante el primer trimestre de 2027. Esto significa que la nueva oferta de gas solo comenzaría a incorporarse hacia finales del año, manteniendo la presión sobre el mercado durante varios meses.
En este escenario, las soluciones basadas en GLP han ganado espacio debido a que pueden entrar en funcionamiento en cuestión de semanas, sin requerir desarrollos de infraestructura comparables a los de otros proyectos energéticos. Esa característica ha permitido que diferentes industrias mantengan la continuidad de sus procesos incluso en periodos de alta demanda o restricciones en el suministro de gas natural.
Empresas fortalecen infraestructura ante la mayor demanda
Frente a este panorama, GasPaís anunció que continúa ampliando su capacidad logística para responder al aumento de la demanda. La empresa informó que ha fortalecido su flota de camiones cisterna, diversificado su capacidad de importación mediante dos puertos de descarga y mantiene dos buques activos desde Houston para abastecer el mercado colombiano. Además, acompaña a sus clientes industriales en las inversiones necesarias para facilitar la transición hacia este energético.
“El GLP demostró ser un energético competitivo y confiable, capaz de responder rápidamente a las necesidades del mercado. Esto ha sido clave para que muchas industrias mantengan su operación sin interrupciones y a un costo competitivo. En GasPaís llevamos años preparándonos para responder a las necesidades de los sectores productivos y seguiremos fortaleciendo nuestras capacidades para acompañar el crecimiento de la industria colombiana”, afirmó Patricio Mura Escobar, gerente general de Grupo GasPaís.
Además de su disponibilidad para atender la demanda industrial, el GLP presenta características ambientales similares a las del gas natural. De acuerdo con la información divulgada por la compañía, este combustible emite cerca de un 20% menos dióxido de carbono que el diésel y hasta un 50% menos que el carbón, características que han impulsado su incorporación en procesos de transición energética dentro de distintos sectores productivos, en un contexto marcado por mayores requerimientos de abastecimiento y por el incremento de las importaciones de gas natural.



