En un contexto económico desafiante, donde mantener un flujo de caja saludable es una prioridad, el factoring y el confirming se han convertido en herramientas financieras cada vez más utilizadas por las empresas colombianas. Estas soluciones ofrecen una alternativa al crédito tradicional, especialmente para las pequeñas y medianas empresas que necesitan liquidez de forma rápida y sin los requisitos complejos de los préstamos convencionales.
¿Qué son el factoring y el confirming?
El factoring es un mecanismo que permite a las empresas obtener liquidez inmediata mediante la venta de sus facturas por cobrar a una entidad financiera. En lugar de esperar el plazo de pago de sus clientes, la empresa recibe el dinero de forma anticipada, aunque con un descuento. Por otro lado, el confirming se centra en las cuentas por pagar: la empresa organiza el pago a sus proveedores a través de una entidad financiera, que ofrece a los proveedores la posibilidad de cobrar antes de la fecha de vencimiento.
“Mientras el factoring se enfoca en cuentas por cobrar, el confirming se ocupa de las cuentas por pagar”, explican expertos del sector. Esta diferencia permite que ambas herramientas se complementen en la gestión financiera empresarial, optimizando el capital de trabajo.
Crecimiento en Colombia
El uso de estas soluciones ha aumentado significativamente en Colombia, impulsado por la digitalización de la factura electrónica y plataformas como la DIAN. Solo en 2025 se endosaron 1,7 millones de facturas por un valor superior a los 46,7 billones de pesos, lo que refleja un crecimiento notable.
Además, el ecosistema fintech ha sido un motor clave. Según Colombia Fintech, durante 2024 se financiaron 5,8 billones de pesos a través de factoring y confirming, con un incremento del 51 % en el número de empresas usuarias. Compañías como Coval Servicios Financieros, junto a su aliado KLYM by Coval, han facilitado el acceso a estas herramientas, ofreciendo liquidez ágil y eficiente.
Beneficios para las empresas
Estas alternativas permiten a las empresas mejorar su flujo de caja sin necesidad de recurrir a deudas tradicionales. Para las micro, pequeñas y medianas empresas, que a menudo enfrentan barreras para acceder al crédito formal —solo el 14,8 % de las microempresas tiene crédito formal vigente, según la Superintendencia Financiera—, el factoring y el confirming representan una solución viable y accesible.
En un entorno donde la eficiencia financiera es crucial, estas herramientas se consolidan como una alternativa real para fortalecer las operaciones empresariales y gestionar el capital de trabajo de manera más efectiva.



