El Gobierno de Colombia, a través de la ministra de Comercio, Industria y Turismo, Diana Morales, anunció la imposición de aranceles diferenciados a 191 productos provenientes de Ecuador, como parte de una estrategia de defensa comercial para proteger la industria nacional, el empleo y el abastecimiento interno.
La medida, establecida mediante el Decreto 0455 de abril de 2026, introduce tarifas que oscilan entre el 35% y el 75%, dependiendo de la capacidad productiva nacional y la sensibilidad económica de cada sector. El Gobierno calificó esta acción como un mecanismo técnico y no como una represalia.
Mecanismo de aranceles inteligentes
El instrumento utilizado corresponde a los denominados aranceles inteligentes, diseñados para equilibrar la protección industrial con el abastecimiento, sin afectar las cadenas productivas. La diferenciación responde al grado de producción interna y a la disponibilidad de sustitutos locales.
“Con esta medida no solo protegemos la industria nacional, sino que garantizamos el abastecimiento interno”, explicó la ministra Morales. Agregó que el diseño evita afectar insumos esenciales necesarios para procesos productivos con valor agregado.
El esquema mantiene arancel cero para materias primas, insumos y bienes intermedios esenciales que no tienen sustituto inmediato en el mercado interno colombiano. Esta decisión busca preservar la continuidad de la producción nacional.
Productos con aranceles del 35%, 50% y 75%
En contraste, los bienes que cuentan con capacidad productiva local o presentan sensibilidad económica enfrentan tarifas de 35%, 50% y 75%. El objetivo es reducir presiones externas sobre sectores donde existe oferta interna.
“Esa racionalidad es consistente con la estructura del comercio bilateral y con la necesidad de no trasladar el choque externo a la propia industria colombiana”, afirmó la ministra Morales, al defender la coherencia técnica de la política.
Entre los productos con arancel del 35% se encuentran fríjoles, plátanos, alimentos para animales, carbonato de calcio, medicamentos y congeladores. Estos bienes presentan algún nivel de producción local que justifica protección parcial.
Para el nivel del 50% se incluyen grasas vegetales, neumáticos, tableros de madera, papel, artículos moldeados y sacos para envasado. Se trata de segmentos industriales con mayor competencia directa en el mercado colombiano.
Las tarifas más altas, del 75%, aplican a bienes como arroz, azúcar, café, cacao, combustibles, acero, aluminio y productos plásticos. Estos sectores son considerados altamente sensibles por su impacto productivo y económico.
Medida temporal y focalizada
La medida tiene carácter temporal y estará vigente mientras Ecuador mantenga la denominada tasa de seguridad del 100% sobre productos colombianos. Este elemento introduce un componente de reciprocidad en la política comercial.
“Se interviene donde tenemos capacidad interna y protegemos donde existen desequilibrios”, reiteró la funcionaria, subrayando que la política no es generalizada, sino focalizada en sectores estratégicos y sensibles para la economía nacional.
La amplitud de los productos cubiertos refleja una intervención integral en agroindustria, manufactura y bienes intermedios clave para la economía. El diseño busca contener efectos adversos sobre empleo y actividad productiva.
El universo de la medida corresponde a 191 productos dentro de 758 subpartidas que hacen parte del intercambio bilateral entre Colombia y Ecuador. Esto evidencia un alcance selectivo dentro de una relación comercial amplia.
En paralelo, el comercio entre ambos países mantiene dinamismo, con exportaciones colombianas no minero energéticas hacia Ecuador por US$219,9 millones en el primer bimestre de 2026. Este flujo resalta la relevancia del vínculo bilateral.
La estrategia oficial apunta a sostener la estabilidad económica, proteger cadenas de abastecimiento y evitar disrupciones en la producción nacional. Al mismo tiempo, busca enviar una señal clara frente a medidas restrictivas externas.



