Cuba rompe con seis décadas de prohibición al autorizar asociaciones público-privadas
En una decisión catalogada como histórica, el gobierno de Cuba ha dado un paso sin precedentes al autorizar la creación de asociaciones entre empresas estatales y privadas después de 60 años de prohibición absoluta. Esta medida, anunciada oficialmente el martes 3 de marzo, representa un cambio significativo en la política económica de la isla caribeña, que tradicionalmente ha mantenido un control estatal estricto sobre la mayoría de los sectores productivos.
Marco jurídico y alcance de la nueva normativa
La autorización quedó formalizada mediante el Decreto-Ley 114/2025 del Consejo de Estado, que comenzará a regir a partir de abril próximo. Según lo publicado en la Gaceta Oficial, esta norma establece el marco jurídico para las "asociaciones de entidades empresariales estatales y no estatales", con el propósito específico de conformar sociedades mixtas de responsabilidad limitada.
Lo más destacado de esta disposición es que las nuevas sociedades contarán con autonomía empresarial, lo que les permitirá definir el número de trabajadores, fijar salarios según sus necesidades operativas y abrir establecimientos comerciales tanto dentro como fuera del territorio nacional. Esta flexibilidad busca dinamizar una economía que enfrenta severas restricciones, agravadas por la falta de divisas y las limitaciones externas que han caracterizado el panorama económico cubano en los últimos años.
Limitaciones y sectores excluidos
Sin embargo, el decreto establece límites claros que mantienen el control estatal sobre áreas consideradas estratégicas. Las asociaciones público-privadas no podrán participar en la prestación de servicios de salud ni de educación, ni desarrollar actividades vinculadas a las instituciones armadas. Esta restricción refleja la intención del gobierno de Miguel Díaz-Canel de preservar el control sobre sectores esenciales dentro del modelo socialista, mientras permite cierta apertura en áreas productivas y comerciales.
Contexto económico y antecedentes recientes
Este anuncio se produce en un momento particularmente complejo para la economía cubana, que enfrenta una contracción prolongada marcada por múltiples factores:
- El endurecimiento del embargo estadounidense
- La caída significativa del turismo, uno de los principales generadores de ingresos
- Las dificultades derivadas de la reforma monetaria implementada recientemente
- Los problemas estructurales que afectan a las empresas estatales
La medida se suma a otras aperturas económicas implementadas en los últimos años. En 2021, el gobierno cubano autorizó la creación de pequeñas y medianas empresas privadas (mipymes), con un tope de hasta 100 empleados, tras casi 60 años de prohibición. Desde entonces, el sector no estatal ha ido ampliando gradualmente su presencia en distintos segmentos productivos y comerciales.
Impacto del sector privado en la economía cubana
Los datos más recientes revelan el creciente peso del sector privado en la economía de la isla. Para 2025, aproximadamente 9.900 empresas privadas representaban alrededor del 15% del Producto Interno Bruto y empleaban a más del 30% de la población económicamente activa. Ese mismo año, el comercio minorista privado superó por primera vez al estatal, concentrando el 55% de las ventas totales.
En paralelo a estos cambios internos, Washington autorizó recientemente la venta de combustible a empresas privadas cubanas, siempre que las operaciones no beneficien directamente al gobierno comunista que se mantiene en el poder desde 1959.
Reconfiguración gradual del modelo económico
Este conjunto de medidas refleja una reconfiguración gradual del modelo económico cubano, que intenta encontrar nuevos mecanismos para sortear la crisis sin renunciar completamente al control estatal sobre sectores considerados clave. La autorización de asociaciones público-privadas representa un intento de dinamizar la economía mediante la combinación de recursos estatales con la iniciativa y eficiencia del sector privado.
La implementación de esta normativa a partir de abril próximo será observada con atención tanto por actores económicos internos como por la comunidad internacional, que verá en esta medida un indicador de la dirección que tomará la economía cubana en los próximos años.
