En varias columnas reiteré que se tiene una economía de oferta, donde el ahorro es menor que la inversión, y se pretende superar con un modelo que revalúa la moneda y baja la tasa de ahorro, aumentando el déficit fiscal y en cuenta corriente. Lo que se requiere es un sistema que devalúe en forma drástica y aumente el ahorro, y reduzca el déficit fiscal y en cuenta corriente, como lo hicieron los Tigres Asiáticos durante cuarenta años.
La intervención del Estado es indispensable
La operación no la puede realizar el mercado. La presencia del Gobierno por conducto del ministro de Hacienda es indispensable para devaluar la moneda, elevar la tasa de ahorro, y reducir el déficit fiscal y en cuenta corriente. La tarea no la puede realizar el mercado por la vía de la tasa de interés. Se necesita la presencia del Estado para devaluar la moneda, ya sea que el Banco de la República adopte un sistema de cambio fijo o entregue recursos de emisión al Gobierno para que adquiera divisas en el mercado.
La operación no la puede realizar el mercado por la vía del alza de la tasa de interés de referencia del Banco de la República que revalúa la moneda y baja la tasa de ahorro. Se configura un círculo perverso en que la revaluación y la baja del ahorro se acentúan y se refuerzan.
Consecuencias del modelo actual
La verdad es que la economía venía de un estado de ahorro menor que la inversión y se enfrentó con el instrumental keynesiano que amplía el gasto público y reduce el ahorro. El tipo de cambio bajó 35% en términos reales, la tasa de ahorro descendió 40% con respecto a la tendencia histórica, y el déficit fiscal que fue 3% del producto en promedio durante quince años hasta 2019, alcanzó 5,8% del producto en 2025.
Así la oferta disminuyó y la demanda aumentó, y tiene la manifestación más clara en la caída de la tasa de ahorro y el crecimiento económico que está sobrestimado por el procedimiento de cálculo de las cuentas nacionales basado en la demanda. La solución es un sistema que devalúe la moneda en forma drástica para elevar el ahorro, y reduzca el déficit fiscal y en cuenta corriente.
Desequilibrio económico y necesidad de intervención
La economía está en un claro estado de desequilibrio en que la oferta es inferior a la demanda. En razón que la demanda no crea su propia oferta, la solución no resulta del mercado. Esta condicionada a la intervención del Estado para devaluar la moneda en forma drástica y reducir el déficit fiscal y en cuenta corriente.
Se tiene una economía en desequilibrio con exceso de demanda. La ampliación de la demanda con políticas keynesianas no eleva el crecimiento económico y eleva la inflación. Lo que se requiere es aumentar el ahorro para expandir la oferta y lograr un mayor crecimiento del producto, y más, para reducir la inflación. En una economía en equilibrio el aumento de la demanda subiría la producción, mientras en una economía de oferta en desequilibrio el alza de la demanda no afecta la producción. Se confirma que el ahorro es el principal determinante de la producción.
Por Eduardo Sarmiento



